-Ni se te ocurra poner esa cosa sobre mi cama- Gruñe Lea señalando la ardilla que tiene Gian en sus brazos. -No es una cosa, es una ardilla y se llama Roberta- Replica él abrazando al animal contra su pecho. -No me interesa su nombre, puede llamarse Antonia si quiere, pero no tocará mi cama- Repite observándola con asco. -Oh vamos Lea, es inofensiva- Repongo tomando a Roberta en mis manos. -Es horrenda, además ensuciará mi ropa- Se queja cruzándose de brazos- Sáquenla de aquí si quieren que siga con vida- Agrega mirándola fijamente. - ¡¿Te atreves a amenazar a Roberta?! - Chilla Gian ofendido, a lo que Lea asiente. -Si, ¿algún problema con eso, idiota? - Pregunta ella acercándose a él. -Claro que no- Dice al instante dando un paso atrás. -Eso creí- Replica dando la vuelta,

