—Eso es cierto. Fuiste asignada a mí. Solo a mí. Pero he escogido a mi segundo y, por esto, ahora estás emparejada con nosotros —clarifiqué, mientras Dare se posicionaba al lado de Hannah. Alzó su nuevo collar, n***o, por el momento, que descansaba sobre su palma. Cuando se dio la vuelta para mirarlo, me paré detrás de ella y posé mis manos sobre sus hombros desnudos mientras Dare hablaba. Estaba en medio de nosotros, justo en donde quería que estuviese. —He estado esperándote, Hannah —murmuró—. Quería estar contigo cuando me pusiera esto y nos hiciera uno. Dare ató el collar alrededor de su cuello mientras Hannah observaba. Los extremos se sellaron y se volvió de un color rojo intenso. Sentí la descarga eléctrica en mi cuerpo, y el grito sofocado de Hannah nos hizo saber que también ha

