Me lleve a la boca el trozo de manzana, mi masticación era lenta, pues tenía que estar mirando constantemente ha Iris, que no me había quitado la mirada de encima. Sus ojos demostraban el odio que sentía, en estos momentos hacia mi ¿porque? El día de ayer estaba completamente victoriosa, lo había besado y había logrado que por un momento unos pensamientos deseosos recorrieran la mente Maxon. No era para nada un desayuno que estuviera disfrutando. -Y ¿Qué tal el negocio Maxon?-Sebastián se mostró verdaderamente interesado, claro al igual que Cristianno y yo, solo que no lo demostré demasiado. -De maravilla, desde que tomamos el control de Alemania, y de Australia, las ganancias han sido demasiado fructuosas. Como les comente ayer, viajare a Dubai y Abu Dabi dentro de unos meses, tengo u

