CAPITULO 3

2153 Words
POV ALEXANDER Despierto con la mejor vista posible, ver a mi esposa a mi lado es lo mejor, siento mucho dolor en mis heridas, pero al ver que ella esta sana me calma, sé que mi hijo también se encuentra bien, por eso no me angustio, imagino que está en casa al lado de su hermanita y tratando de adaptarse a su nueva vida, será muy difícil para él estar con personas que no conoce, pero con amor lo ayudaremos a asimilar esto. Veo a mi esposa abrir sus ojos, grita de la alegría de verme mejor, se acerca y me abraza, no voy a negar que duele, pero prefiero esto al tenerla lejos, sentir sus cálidos labios en los míos es la mejor medicina para aliviar mi dolor. -Pensé que te perdía, que no estarías más a mi lado, casi muero cuando te vi herido y más cuando te desmayaste, pensé lo peor -expone llorando. -No llores mi amor, sabes que no resisto verte triste -indico, limpiando su rostro. -Te amo Alex, te amo más halla de mí, más allá de todo -dice y deja un beso suave en sus labios. -Yo te amo aún más mi Julio, jamás pensé que me enamoraría de un hombre como tú -expreso riendo. -Hoy te dejaré que digas lo que quieras, pero después pagaras por esto -expone acercándome y recostándome a su lado. Entran mis padres angustiados, compartimos un momento con ellos, los médicos me revisan y dicen que ya estoy fuera de peligro, mi esposa se queda a mi lado, no ha querido despegarse de mi un momento, cosa que me hace muy feliz, porque se que sin ella nada será igual, nada tendría sentido. Me da la comida como a un niño, termino devorando sus labios, no me canso de ella. Y creo que jamás lo haré. -Mi amor, estaba muy preocupada por ti -dice Selena entrando a la habitación. Veo la expresión de Juliana, está muy molesta. - ¿Con que derecho le dices mi amor a mi esposo? -indaga Juliana. -Con el derecho que el me dio -se defiende Selena. -Deja de decir estupideces Selena, jamás te he dado permiso o motivos para que me llames así, ¿Qué rayos pretendes? -digo molesto, pero a mi mente llegan sus palabras de la otra noche, no recordaba que cometí ese gran error y por el que ella esta confundida. -No me hables de esa manera, tu sabes lo que paso, se lo dices tu o selo digo yo -expone seria. En ese momento entran mis padres con mis hijos, librándome de ese momento incomodo. -Papi, papi -grita mi pequeña al entrar, se sube a un lado de la cama y me da un beso. Veo a mi hijo quien observa de lejos a su hermana, está tímido y entiendo el porqué. Juliana lo toma en brazos y llena de besos su rostro, él sonríe a carcajadas. -Acércalo por favor, quiero abrazar a mi hijo. - ¿Cuál hijo papi? -pregunta Alexa. -Mi princesa, Julian, es tu hermano, solo que unas personas se lo habían llevado y ahora ya esta con nosotros -explica Juliana acercando al niño a mi lado. -Ahora si seremos una familia completa y feliz -digo abrasando a mis hijos, es la primera vez que puedo hacerlo y me siento muy afortunado de tenerlos a mi lado. -Selena, creo que aquí estas sobrando -dice Juliana con desagrado. -Me marcharé, pero esto no acaba aquí, lloraras lágrimas de sangre, créeme, y tu no seas un cobarde -expresa y se marcha. Juli tiene una mirada confusa, sé que se está aguantando las ganas de preguntar por los niños y mis padres, pero tengo que ser sincero con ella y decirle lo que ocurrió, aunque eso signifique perderla, por que no sé si ella pueda perdonar una traición, recuerdo la vez que pensó que me había acostado con Mariana, ese día se puso furiosa y me mando a dormir a otra habitación, ahora que si es cierto me echará de la casa y lo peor de su vida, pero tengo que ser valiente y pedir perdón, tratar de que ella me entienda y pueda perdonar. Mi madre juega con los niños, y Juli esta muy seria observándome, no soy capaz de sostenerle la mirada, ella niega con la cabeza, creo que entiende lo que pasa. -Madre, ¿tu y mi padre pueden llevar los niños a casa?, es que Juliana y yo necesitamos hablar -indico. -Claro cariño, despídanse de papi -dice mi madre y los niños me abrazan, Julián me mira confundido, se que para él aún no soy su padre, pero ya se acostumbrara y yo ganaré su corazón. Todos salen de la habitación y Juliana se hace un poco lejos de mí, toma una silla y se acomoda. Veo como sus ojos están cristalizados por lágrimas que amenazan con salir de sus ojos, esto será algo muy doloroso, pero la sinceridad es mejor a el engaño. -Amor, déjame explicar -digo tratando de contarle. -No es necesario que digas nada, se que la noche que te fuiste de casa enfado conmigo estuviste con una mujer, pero no pensé que fuera Selena, encontré labial en tu camisa, pero no quise decir nada, pensé que era de tu madre, o alguien cercano, pero jamás creí que tu serias capaz de…-las palabras se atoran y las lágrimas de sus ojos salen sin ella poder hacer nada para evitarlo. -Amor, yo no recuerdo nada, te juro que ese día creí que eras tú, estaba muy ebrio y la vi como tú, luego… -CALLATE, NO QUIERO ESCUCHAR MAS -grita furiosa. Eres un maldito hipócrita, te morías ante la idea que yo me acostara con otro hombre, mientras tu te revolcabas con tu psicóloga, ¿Cómo quieres que me sienta, como te voy a mirar a los ojos ahora, como podría compartir la cama contigo, como dejaría que me tocaras en las noches sin poder imaginar que eso mismo hacías con ella, dime como lo hago? -pregunta y sale corriendo del lugar. Verla así, saber que la perdí, que soy una basura, que no tengo perdón, ella tiene toda la razón, no tengo excusas, no tengo manera de hacerla entender que me muero, que sin ella todo y nada es lo mismo. Ver que yo soy el causante de tanto dolor me deja devastado, quisiera levantarme y correr tras ella, pero se que de nada serviría, además aún no estoy bien para levantarme, lo único que puedo hacer es llorar y aceptar que perdí su confianza, que yo mismo perdí su amor. Pasan los días y Juliana no ha vuelto, cada día sin ella es un maldito infierno, es una maldita tortura, ella no quiere saber nada de mí, mi madre tampoco viene, el único que me visita es mi padre, me ha contado que mi madre esta muy furiosa por que se entero de lo que paso, pero la que se lo dijo fue Selena, quien se presento en la casa a hablar con mi esposa, esa mujer no tiene dignidad, ¿Cómo pude estar tan ciego, que no vi la clase de mujer que era? -indaga mi mente. Todo a mi alrededor se desvanece, llevo una semana en este hospital y hoy por fin me dan el alta, no se que hacer, si ir a casa o quedarme en la de mis padres, no quiero incomodar a mi esposa, pero quiero verla, quiero pedirle perdón, que me diga que puedo hacer para recuperar su amor. -Señor Roig, ya está todo listo, podemos irnos cuando quiera -dice uno de mis hombres entrando. Salimos de la clínica y pido que me llevan a casa, necesito ver a mi familia y aclarar lo que sucede, además me muero por ver a mis hijos, estar con ellos y poder jugar con mis pequeños, no he tenido la oportunidad de estar con ellos juntos, llevarlos a un parque, comer helado, mejor dicho, hay miles de cosas que quiero hacer con ellos, espero poder hacerlo y que sea al lado de la mujer que amo. Llego a casa y me reciben los de seguridad dándome la bienvenida, pregunto por mi familia y me informan que los niños salieron con mi madre y varios guardaespaldas y Tifany, mi esposa esta adentro, esa es la información que me dan, se que significa esto, Juliana espera por mí, quiere hablar conmigo sin que los niños y Tifany esten presentes. Entro nervioso, como si estuvieran esperándome para la sentencia de muerte, se que mi esposa, no es una asesina, pero me matara si no me deja explicar, si no permite que me acerque a ella. Su voz interrumpe mis pensamientos. -Me alegra que estés mejor -dice un poco cortante. -Te lo agradezco -expreso. -Los niños y Tifany no están en casa, se fueron con tu madre y no vendrán hasta mañana, creo que este tema que tu y yo tenemos que hablar es muy delicado y no quiero que estén presentes, siéntate por favor -dice de una manera muy serena. -Amor yo… -No por favor, déjame hablar a mi y luego tu dices lo que quieras -señala. El enterarme de lo que paso con Selena, me hizo entender lo importante que es lo que siento por ti, pero también el daño que causas con una mentira, lo valiente que fuiste al confesar la verdad, yo te engañe y por eso te fuiste, me sentí miserable, me sentí una basura por lo que pensaba hacer, pero mis motivos eran el amor de una madre por un hijo, en cambio los tuyos el despecho, se que esto no significo nada para ti, porque soy consciente de tu amor, pero te vi como un hipócrita, como un farsante, me lastimaste en lo mas profundo, y el que esa mujer viniera a decirme cada detalle, eso… aún no puedo asimilarlo -indica con tristeza. Sin poder evitar mi dolor derramo muchas lágrimas y ella se acerca a limpiarlas con sus suaves y hermosas manos, las tomo en las mías y las beso. -Yo te juro que te amo, que no sé qué paso, no me acuerdo de nada, solo que tu estabas ahí, perdóname, perdóname mi amor -expreso con dolor. -Yo… yo también te amo, pero esto me duele mucho, siento que me quema el alma, que me arrancaste el corazón, yo te entregue todo de mí, luche contra el dolor de la supuesta muerte de mi hijo por amor a ti, por amor a Alexa, cada parte de mi grita, de dolor con esto… Tomo su rostro con mis manos y ambos lloramos observándonos, soy un maldito miserable, que perdió lo que mas ama por su estupidez. -Eres mi todo, yo sin ti… -No dígas nada, no quiero oír, solo quiero dejar de sentir esto que me quema, que me consume – dice llorando y señalando su pecho, eres el amor de mi vida, eres el hombre con el que siempre soñé, eres esa persona que buscaba, pero no es justo, ni es justo que por culpa de tu inmadurez acabaras con todo, yo siempre te he sido fiel, incluso te confesé lo que pasaba con Santiago, fui sincera contigo, pero ahora no se que pase, cuando en una relación no hay confianza ya no hay nada, nada -dice y corre al segundo piso desconsolada. -Juli, Juliana, espera, escúchame -digo corriendo tras ella, entro a nuestra habitación y todas mis cosas están en unas maletas. -Llévatelas, y vete, porque si no lo haces tú, lo haré yo -expone firme. -Perdón, mil veces perdón, haré lo que este a mi alcance para recuperarlos, Juli, cometí un maldito error, pero mis sentimientos por ti no han cambiado, y no cambiaran jamás, sin ti nada tiene sentido, sin ti mi vida es un infierno, un infierno que me atrapa y me lleva a un abismo constante. Puedo entenderte, porque eso sentí cuando me entere de lo de Leonardo y yo mismo te dije que eso no te lo perdonaría… -Puedes estar con los niños cuando quieras, pero avísame para no estar presente, no soportaría verte -expresa. -Tranquila lo haré, te dije que lucharía por tu perdón y por recuperarte, pero entiendo que esto acabo, porque yo te lo dije cuando te ibas con Leonardo, no te molestaré, es verdad, te falle y no tengo excusas, olvida lo que te dije, te dejaré en paz, no te atormentare mas con mi presencia, pero jamás olvides que te amo, que estoy para ti cuando lo necesites -digo y salgo con mis maletas. -Alexander, mucha suerte, te deseo lo mejor y me alegra que estés bien, cuídate mucho, esto es un adiós -dice y se acerca a besarme, me da un beso que me deja sin aliento, un beso donde no quiero soltarla porque se que puede ser el ultimo… chicas para informarles que hay una continuacion de esta historia, su nombre es TRAMPAS DEL DESTINO
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