CAPÍTULO 3 : "LO TENÍA QUE HACER"

1945 Words
- Mi nombre es Arturo , ya veo que nunca hablas mucho, dijo Arturo de repente mientras tocaba su hombre suavemente. Liss volteó repentinamente, para encontrarse con semejante sorpresa, ¡era él! , el hombre de sus sueños - discul... dijo Liss Mientras aclaraba su garganta - disculpe señor creo que me confunde con alguien mas, dijo esta vez , poniendo su voz mas grave para disimular los nervios que le hacían temblar las piernas y sudar las manos de formar increíble. - no hay duda, eres tú, te conozco de toda mi vida e incluso anoche te vi , y te fuiste sin despedirte, dijo Arturo mientras levantaba su ceja izquierda. - ¿ Anoche? , ¿ Dónde? , respondió Liss con cara de no entender nada. - ¡en mis sueños! Eres la mujer que siempre soñé, Dijo Arturo mientras sonreía y dejando ver su dentadura de blanco perfecto que cautivaba No hubo ninguna, absolutamente ninguna fibra en el cuerpo de Liss que no se haya estremecido por completo, aquello fue algo descomunal, pero a pesar de eso ella trato de ocultarlo y mirando al suelo le dijo: - gracias es usted muy amable dijo Liss mientras colocaba su cabello detrás de su oreja. - ¿Trabajas aqui? Preguntó Arturo con mucho interés. - ¡no! , no trabajo aquí, aunque mi amiga desearía que así fuera respondió Liss - aún no me has dicho tu nombre, dijo el insistente Arturo - ¡ si! Claro me llamo loss , digo Liss, Liss es mi nombre.... ¿loss? ¿ quien se llamaría loss?, dijo Liss sumergida en los nervios. - le pediré a Dios volver a verte mañana agregó Arturo mientras daba media vuelta para marcharse. - jajaja vivo hacia allá , dijo Arturo mientras daba otra media vuelta. - Adiós Liss Dijo Arturo alejándose, mientras ella solo se despedía agitando la mano y sonriendo. La noche cayó muy rápido, era oscura y hacia mucho frío, Liss preparaba la cena, Luis salió de su habitación, pegando una palmada en el glúteo a Liss le preguntó: - ¿ que cocinas loquita? Mientras se sentaba tomaba una manzana de la mesa y la mordía. - la especialidad de la casa, ¡pasta con albóndigas! dijo Liss levantando su brazo derecho - ¿ papá va a comer? le preguntó Liss a su hermano mientras seguía meneando el contenido de las ollas a la orilla de la cocina - no tengo la menor idea, ¿por lo menos ya revisaste si seguía respirando? Dijo Luis en forma de broma El padre de Luis y Liss era un militar retirado con muchos años de servicio, pero que ahora vivía de su pensión, nunca hizo nada importante con su vida, era obeso y con el cuerpo repleto de vello corporal, el cual disfrutaba mucho estar sentado todo el día frente al televisor sin hacer nada, desde que la madre de los muchachos murió debido a un cáncer de estómago, él no supo como hacerle frente a la crianza de los niños así que ellos crecieron a la buena de Dios, con un padre presente y ausente al mismo tiempo. Esa noche después de la cena ambos se marcharon a sus habitaciones a descansar, Luis solo esperaba que se hiciera la hora para escaparse sin que su hermana lo notara, mientras Liss luego de una buena ducha se acostó sobre su almohada mirando al techo y le era imposible dejar de pensar en Arturo y si mañana lo volvería a ver, estaba confundida pero impaciente, quería volver a verlo y se estaba convenciendo a sí misma que esta vez los nervios no le fallarían, esta vez si le hablaría y conversaría mejor con él. A varias calles de ese lugar, una Ashley en pijama se disponía a dormir preparó su almohada y recostó su hermosa melena dorada como el oro mas puro, sacó su teléfono, y comenzó a revisar todas las fotos de su galería, hasta llegar a un retrato de Liss la miró por un momento fijamente, besó la pantalla , y abrazando el teléfono cerró sus ojos para lograr conciliar el sueño. A varias calles de la casa de Ashley, en la casa de Arturo se encontraba Ana cabalgando el cuerpo de su esposo, tomaba su cabello mientras cerraba sus ojos en gesto de placer, Arturo acostado en la cama frotaba los senos de sus esposa mientras continuaba penetrándola suavemente, pero de la nada ocurrió algo muy extraño, pues al mirar repentinamente la cara de Ana se encontró con el rostro de Liss, de hecho era Liss, su cuerpo, su sonrisa, su voz, ¡era ella! Arturo bajo rápidamente a Ana de encima de él. - ¿ que pasa mi amor?, preguntó Ana que no se podía explicar que sucedía - no estoy de ánimos, dijo Arturo levantándose de la cama y tomando la toalla para disponerse a entrar a la ducha. Mientras Ana se quedaba allí en la cama solo mirándole; ya en la ducha, Arturo solo veía caer el agua mientras el fugaz recuerdo de la voz de Liss lo hace soltar una sonrisa totalmente inesperada, ¿ será posible enamorarse de alguien a simple vista? era la pregunta que penetraba su alma en aquella larga ducha que tomó esa noche. Al salir del baño, y luego de vestirse, Ana lo esperaba con una rica cena romantica , la cual incluso tenía unas velas en el centro de la mesa y una flor en el plato de Arturo. - para el mejor hombre del mundo, dijo Ana mientras separaba la silla de la mesa para que Arturo se sentara. - que rico se ve todo mi amor, dijo Arturo mientras terminaba de secar su cabello con una toalla Fue una cena memorable, hablaron de todo, rieron y se veían a los ojos suspirando como en sus primeros días de novios, daba realmente gusto verlos, Ana y Arturo se conocieron porque el padre de Ana casualmente trabajó por un corto periodo en la misma empresa de cajas, donde en la actualidad laboraba Arturo, un día el padre de Ana lo invitó a su casa a una fiesta y fue allí donde se conocieron estas almas gemelas, o por lo menos así lo creía Ana, luego de una tiempo de eso Arturo siguió frecuentando la casa del padre de Ana hasta que se enamoraron y lo demás es historia, la cena continuó por horas, hasta que las velas se consumieron y se apagaron por sí solas. Cerca de las 11 pm de la noche una motocicleta conducida por un tipo vestido completamente de n***o se estacionaba al frente de la casa de Liss. Luis se asomó por la ventana, notó que habían venido por él, así que sacando su arma de fuego de el gabinete, se persignó frente a un afiche de la virgen que colgaba de la pared y se dedicó a salir lentamente de la casa para que nadie notara su ausencia, la Tv de la sala continuaba encendida, pero su padre estaba totalmente dormido tanto así que ni se movió cuando Luis le pasó por un lado pero al abrir la puerta con mucha cautela escuchó a sus espaldas: - ¿A dónde vas? Era Liss, quien estaba detrás de él con los brazos cruzados - - vete a la cama, ¿si? Dijo Luis sin siquiera voltear - hermanito no otra vez por favor, dijo Liss mientras una brillante lágrima bajaba por su mejilla - ¡no eres mi madre! Dijo Luis con voz baja mientras apoyaba su frente contra la puerta. - eres lo único que tengo en este mundo hermano, si algo malo te pasara.... Yo..... Yo.... Yo me muero, dijo Liss mientras sostenía el llanto - no haré nada malo, te lo juro. Dijo Luis - ¿si? , y ¿ desde cuando se va a la iglesia con pistola? Dijo Liss en tono ahogante - dije no eres mi madre, dijo Luis mientras ocultaba su arma de manera que no se viera y abriendo la puerta salió de la vivienda sin importarle que Liss lo llamaba. Una motocicleta con dos sujetos a bordo, recorría a toda velocidad las solitarias y desiertas calles de el barrio " El Rosario". Llegaron a el sitio donde se daría el golpe, la vuelta era fácil, entrar a un negocio donde en complicidad con uno de los empleados, que laboraban allí durante el día se había conseguido una copia de la llave de la puerta trasera, sería como quitarle un dulce a un bebé , ingresar, tomar el dinero y salir El acompañante de Luis era un sujeto apodado " La Rata" era un tipo que no se te olvida muy fácil si lo ves, tenía una cicatriz en la cara en la mejilla izquierda, que le hicieron en la carcel , esta le había dañado el ojo izquierdo, era calvo y de voz muy aspera. - ¿ estas asustado niño? Dijo " La Rata" mientras apagaba su cigarrillo - pensé que estaba aquí para enseñarte como se hacía, dijo Luis mientras se carcajeaba - bueno tu vas primero dijo " La Rata" mientras veía a todos lados fijándose de que nadie los estuviera observando Saltaron el porton y De la manera mas sigilosa abrieron la puerta trasera de aquel negocio, era un expendio de alimentos y servicios, su complice interno era un trabajador al cual el dueño de el negocio le tenía mucha confianza, tanto así que este sabía la ubicación exacta de miles de dólares ocultos en la oficina de el dueño - ¡ es aquí! Dijo Luis en voz muy baja y abriendo la puerta de la oficina entraron sin problemas Dentro de la oficina quitaron el cuadro, el cual según su informante interno le había dicho se encontraba el dinero, ¡y pues si! Efectivamente allí estaban, 8 mil dólares en efectivo, esto se debía a que el dueño de el establecimiento no le gustaba pagar ningún porcentaje al banco, tomaron todo el dinero en un bolso y colocaron todo en su lugar como si nada hubiera pasado. Al salir del lugar lentamente escucharon una voz que rompió con el silencio que había en todo el lugar - ¿quien anda allí? Gritaba un vigilante apuntándoles con una linterna y mirándole a ambos el rostro El pequeño detalle es que aquel vigilante no contaba con ningún tipo de arma de fuego y los ladrones si. - Luis sacó su arma de fuego y le gritó apuntándole a la cara: - ¡ Al Suelo! ¡ Ahora! Y se le acercaba al guardia. - no dispares amigo, tengo esposa e hijos, dijo el temeroso vigilante mientras se acostaba boca abajo en el piso con las manos en la cabeza. - ¡ bien hecho compadre! Dijo " La Rata" y le dio dos palmadas en la espalda a Luis, quien le apuntaba al celador indefenso en el suelo - Ahora vamos, dijo " La Rata" y se daba vuelta para huir, cuando tres detonaciones estremecieron todo el lugar, tres disparos que hicieron que " La Rata" se detuviera inmediatamente. Al voltear vio la nuca de aquel inocente hombre completamente destrozada y bañada en sangre mientras Luis reía y guardaba su arma, para empezar a correr. Al salir del lugar ambos subieron a la motocicleta abandonando el sitio a toda velocidad, al detenerse muchas calles después, " La Rata" lo mira y le dice: - ¿ estas loco? Ese pobre hombre estaba rendido y totalmente indefenso. Luis encendió un cigarrillo tomó una aspirada larga y profunda y expulsando el aire le dijo de una manera muy fría y maquiavélica: - Ya Había visto nuestras caras .......TENÍA QUE HACERLO.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD