- ¡SCOOOOTT! - grito todo lo alto que puedo cuando siento el agua de la ducha cayendo sobre mi como su fueran miles de cubitos de hielo - ¡DEJA DE ABRIR EL GRIFO CUANDO ME ESTOY DUCHANDO! - menos mal que ya estaba en mis 10 minutos post lavado de pelo. Aquí solo me lo dedico a disfrutar del agua sobre mi cuerpo y a bailar las canciones procedentes de mi móvil - Yo le ahorco con la ducha - murmuro cerrando el grifo notando que la temperatura no cambia. Cojo la toalla y la envuelvo en mi cuerpo antes de salir del cuarto de baño. Voy a la cocina y me le encuentro comiendo un sándwich y mirando el móvil. Lo peor de todo es que el grifo está abierto y ni se entera. Avanzo hacia él y le arrebato el sándwich. - ¡Eh! - se queja mirándome mal. - ¡Eh, nada! ¿Qué hace el grifo abierto? - este mira

