- Así que esto es tu... ¿cueva? - pregunto a Víctor entrando a su casa. - Sí, princesita. Mi cueva - le oigo cerrar la puerta - Y tú ya no tienes escapatoria. - Já. Puedo escaparme fácilmente dándote una patada en los huevos - abro las puertas oyéndole reír detrás de mí - ¿Con quién vives? - Con los dos idiotas que tengo como amigos. - Ah, ya decía yo - suelto un picaporte con asco - Aquí no se me pegará nada raro, ¿no? Porque a saber lo que habréis echo vosotros tres dentro de este piso. - Tienes una visión muy mala de nosotros eeh. - ¿No es mala? - Nop - sonríe - Es mucho peor. - ¿Cuál es tu habitación? - ¿Tan rápido quieres entrar en mi habitación? Porque yo encantado. - Es solo para cotillear, idiota - va hacia delante abriendo la última puerta que compone el pasillo. Me aden

