Llego justo a las 14:14 de la tarde al lago. Se supone que si miras el reloj cuando el número coincide es que alguien se está acordando de ti. Espero que ese alguien me esté recordando por algo bueno y, si no, que le jodan. Repaso el precioso lugar con mi mirada y veo a unos pocos metros la mesa que buscaba. Según me voy acercando veo que ya están todos colocando las cosas y dejando algunas toallas en el suelo para tomar luego el sol. Hace un día de mucho calor y yo también pensaba aprovecharlo para eso. Miro mejor a las personas y noto que los adultos son los de siempre, mi madre, Ben y los padres del cumpleañero. Pero eso no es lo que me sorprende. También está Sophie, Scott y... los tres chicos del otro día junto a una de las zorras. Ahora entiendo por qué Jack me invitó de tan mal humo

