Pocos minutos antes de las once los invitados se habían marchado con la excepción de Gail, quien por invitación de su mejor amiga, se quedaría a pasar la noche. Antes de partir, Steve le dijo a la cumpleañera que la llamaría para invitarla a cenar. Fue el primero en marcharse, y no dudó en mostrar su amabilidad al momento de despedirse de los demás. Escasos cinco minutos después Pierre hizo lo mismo, ofreciéndole antes a su antigua compañera de colegio su asesoría, en caso de ser necesaria, para el manejo de la computadora y de sus diversos programas. –…y apenas puedas, me encantaría que saliéramos a divertirnos –dijo antes de besar sus mejillas y desaparecer en el fresco de la noche. Iván, quien mostraba una actitud relajada, propia de las personas que se encuentran en su casa

