Capítulo 51

519 Words

-¡Ya, ya, ya!- Los sencillos pobladores de Mayuya corrieron apurados y a tropel a la casucha que habían rehabilitado a doña Máxima. El grupo electrógeno funcionaba a todo motor. Los policías que rodeaban la aldehuela, en previsión a nuevos ataques de los terroristas y los narcos, prendieron las luces de los enormes reflectores que trajeron de la ciudad. El televisor funcionaba con unas grandes parabólicas y un técnico estaba pendiente para que la señal abierta del concurso llegue con nitidez al poblado. El alcalde también estaba presente con su comitiva y degustaba del tacacho y la cecina además del aguaje que la propia doña Máxima le había seleccionado para tan memorable ocasión. Muchos reporteros gráficos imprimían placas y grababan con sus celulares y canales de cable transmitían en vi

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