En la mansión White flotaba un manto de nerviosismo, el cual los omegas que servían a la familia casi no podían soportar, desde hacía una semana, el humor del duque y el de sus hijos era un problema para todos, la energía que salía de ellos casi sofocaba a la servidumbre, mientras que la ansiedad que emanaba de Eleonor los mareaba, y todo había comenzado el día que la joven había decidido refrescar sus piernas en el lago, cuando el duque Elías había percibido un tenue aroma a excitación proveniente de su joven hija. — ¿Con quién estuvo Eleonor en el lago? había sido la pregunta a la que Iris se había tenido que enfrentar apenas y su señorita se marchara a su habitación, y luego de confesar que no sabría decirle, ya que Eleonor había quedado sola a la orilla del lago, todo fue a peor, El

