La cena había sido muy beneficiosa, para ambas jóvenes, al menos ahora Eleonor sabía que no estaba enloqueciendo, aunque esa misma información la llevo a permanecer despierta toda la noche. — Ese maldito lobo loco. — murmuro apretando su puño, ¿Cómo se atrevía a desecharla y escoger a Felicia si ella era su verdadera compañera? — ¿Disculpe mi señorita? — iris estaba cubriendo su cuerpo con un vestido verde azulado, que cambiaba su color cuando la luz se reflejaba en él y por un segundo Eleonor lo comparo con el color de las plumas de un colibrí, llevándola a recordar nuevamente a Marko, al parecer era todo en lo que podía pensar. — Nada, es solo que… ¿Qué puede llevar a un lobo a reclamar a alguien como compañera y luego solo dejarla? — necesitaba saber si era ella el problema o Marko,

