Marko: Al fin podía estar en calma, ahora todo se había solucionado ¿verdad? pues no era el maldito caso, mi lobo rasguñaba mi interior, inquieto ante un futuro que era amenazante y aterrador. —Seré padre. Murmure al tiempo que veía mi recamara, pronto, nuestra alcoba, buscando algún defecto en su estructura, como las puntas de los muebles, debería llamar al carpintero y asegurarme que limara cada maldita punta que podria ocasionar que mi reina o mi cachorro sufrirá alguna herida, aunque lo ideal sería que ampliaran aún más este lugar, deberemos tener un buen espacio para el cachorro y está más que claro que no dormirá lejos de mis agudos sentidos, no permitiré que nadie se acerque, sé que Antara estará de acuerdo con ello, también tendré que ordenar el doble de caballeros apostados en

