No sabía qué pensar de sus palabras, no sabía el significado y eso me tenía desesperada, su beso más esas palabras no le estaban poniendo un trabajo fácil a mi corazón. Seguí comiendo mi pizza con un poco de precaución. — Mañana tengo una cirugía en la tarde, así que por la mañana debo ir temprano al hospital para conocer al paciente y estudiar un poco la cirugía. ¿Harán algo ustedes? — Dormir — respondí, mamá rodó sus ojos. — Pues me gustaría salir a conocer la ciudad — comentó Felipe. — Bien, Rose te lleva. Les dejo mi auto así no tienen que caminar mucho. — Si, gracias. Así sería genial — yo solo asentí despacio. — Bueno, así si puedo dormir en el auto. — Ya deja la pereza, te sentó mal haber llegado a casa, en la granja no te daba pereza nada. — Si me daba pereza, solo qu

