Luego de voltear a buscar a Bárbara y percatarse de lo inevitable: Se había ido y obviamente fue espectadora de primera fila del beso que Ghassan le había plantado, sin oportunidad alguna de ella reaccionar. Reaccionó y volvió hacia el chico alto y fornido, era un joven veintisiete años, de ascendencia árabe, alto, con barba milimétricamente afeitada en forma de candado; sus rasgos eran completamente de su país de nacimiento. Lo miró fijamente. —¿Qué te pasa Ghassan? ¿Cómo se te ocurre aparecer así y besarme sin mi consentimiento? —dejó notar su molestia. —Vamos preciosa —la agarró por la cintura, ella jadeó, en ese preciso instante un flash invadió su plano visual. Macarena cerró los ojos y se apartó de él. Ivanna, su amiga se había encargado de tomarles unas fotos, les sonrió y sigu

