- Buenas noches caballeros, veo que tienen la fortuna de contar con la agradable compañía de mi esposa. Uno de los socios se dio la vuelta y respondió. - Vaya que es un deleite, la dama aquí presente es muy hermosa y de buena conversación, le sugiero joven no la descuide demasiado o quizás podría perderse entre la multitud. Por supuesto que esto no fue del agrado de Dante, pero bien sabia que debía controlarse frente a los socios de su padre, lo cual ellos lo sabían, pues conocían a mi esposo como un hombre posesivo, autoritario y agresivo, así que provocarlo era parte del entretenimiento de esta noche. Para mi sorpresa, Dante mantuvo la compostura y la calma respondiendo con una sonrisa falsa. - No podría estar mas de acuerdo señores, tengo la fortuna de tener

