Dante tomó mis piernas envolviéndolas alrededor de su cintura para después erguirse con una facilidad que me haría ver como un simple costal de plumas. Su beso, su toque, su aroma, todo en él me hacia perder la cabeza, sé que había jurado no dejarme llevar de nuevo por sus encantos, en verdad era casi imposible resistirme a su toque. En medio de un beso lleno de pasión y dulzura a la vez, se dirigió hacia el lecho que nos acogería en medio de esta demostración de amor. Mi corazón palpitante esperaba lleno de expectativas, pero a la vez de miedo, ser tomada por completo por el hombre que ahora mismo había jurado protegerme. Al acercarse a la cama con una marcada sutileza me coloco recostada de espaldas para luego colocarse sobre mi mientras me miraba profundamente acariciando mi rostro co

