Capítulo quince Echo —Rhys, ¡no! Un grito desgarró la garganta de Echo mientras Gabriel corría hacia ella en su forma de oso, usando sus filosas garras para cortar las cuerdas que atrapaban sus muñecas y su pecho. Echo miró cómo Aeric desaparecía por el laberinto, persiguiendo a Pere Mal. Gabriel empezó a cambiar a su forma humana, sorprendiendo a Echo con la rapidez del cambio en su cuerpo. Apartó la mirada mientras corría a ponerse de rodillas junto a Rhys, con el corazón en la garganta mientras veía la sangre manar de su pecho cubierto de pelo. —Mierda, mierda, mierda —murmuró, gruñendo con esfuerzo mientras lo giraba. —Ven, déjame ayudarte —dijo Gabriel, apareciendo a su lado. Logrando poner a Rhys en su forma de oso sobre su espalda. —Revisa su pulso —ordenó Echo, examinando la

