Los días pasan y para Aisak todo es difícil sin Lía, desde la última vez que se vieron pasaron varios días y hasta ahora no la a vuelto a ver. Su aspecto se ve cada vez mas sombrío y su estabilidad mental no mejora en nada ,por las noches no duerme por imaginar cosas y pensar lo que ella hace y con quien está. También se a comenzando a masturbar en la intimidad de su cuarto pensando en el cuerpo de Lía y como seria tenerla de nuevo desnuda en su cama y entre sus brazos. Cada tarde a la salida de su trabajo recorre el pueblo en busca de ella, no pierde las esperanzas de encontrarla por casualidad. Camina ese día por la vereda llegando al pequeño parque para niños y se sienta en una banca a mirar los niños jugar con los juegos. Los más pequeños juegan en el arenero, no pudo evitar

