Dorian le parece que hoy es el momento perfecto para una tentadora movida, que no sabe el si ella aceptara o no. Dorian sube las gradas, respira hondo, mientras Raquel se esta quitando la ropa, discretamente llega a la habitación de Raquel y la mira, mientras ella se prepara para salir e ir a la tina a relajarse se pone su toalla enrollada en su cintura, se da la vuelta para ver si el señor Dorian no está por allí. —Señor Dorian que hace aquí, cuanto tiempo lleva allí?, ¿no me habrá visto sin ropa o sí? ¿Qué mira? —Pregunta Raquel con intriga. —Te vi una vez y no te diste cuenta cabe destacar eso —dice Dorian. —¿Qué como asi cuando, donde? —Pregunta Raquel. —Tu sabes no te hagas nena, mucho menos la difícil —le dice el señor Dorian.

