Capítulo treinta y seis

1970 Words

Así paso el tiempo, Beti regreso de su luna de miel, todo era normal, todas en sus propias ocupaciones, Beti y Lidia con sus responsabilidades de mujeres casadas, don Fernando iba regularmente a visitarlas, como Karol era su única nieta de su único hijo pues la amaba, el continuaba viviendo solo en su casona, su esposa y Roberto continuaban viviendo en Europa, así que casi diario estaba en la casa con mi hija, pero cada vez observaba que se cansaba mucho, entonces le dije: —Don Fernando si quiere usted para que no se canse el venir diario le llevó a la niña un rato diario. —No, no hija me sirve de ejercicio el venir, pues yo no salgo a ningún lado. —Está bien. Pero lo notaba demasiado cansado, estuve a punto de decirle a Lidia que lo revisara, pero él me comentaba que su médico de cabe

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD