Abel ya había sido dado de alta hace unas semanas y se encontraba trabajando el doble, aunque según Susan no es trabajo, es placer para un hombre todo lo que él hace. Beca por su lado, no me dirigía la palabra y la verdad no la culpo le dé buenos moretones. ¿Pero cómo no? si me llego diciendo cosas como:” Abel besa bien”, ”tiene experiencia, pero no es mi tipo”, ¿A quién no le molestaría que su mejor amiga bese a su jefe que resulta ser un actor porno? Quien diga que yo, haga el favor de ir a un psicólogo. Max solo se pasó dos días diciendo que eran celos lo cual descarto cuando por muy extraño que parezca Bradley me llevo a cenar. Desde ese día Abel no pasa mucho tiempo en la casa y solo me dirige la palabra para darme órdenes. Puff, los hombres son unos bichos raros. — ¿Para dónde v

