Sky había sido pasada a una habitación común, estaba rodeada de flores que le habían mandado tanto Franco como el resto de su familia... Solo que a él específicamente no tenía ganas de verlo. Estaba muy dolida por todo lo que había pasado entre ellos, sentía como una punzada constante en el corazón, y sus lágrimas pugnaban por salir todo el tiempo. Ya había hablado con una psicóloga y el psiquiatra del lugar... pero aún así... Cuando vio a Chiara asomarse por la puerta, por primera vez en días sintió alegría, el corazón se le colmó de felicidad dentro de ese vacío tan grande y lleno de dolor. La italiana corrió a sus brazos, y la aferró con fuerza. Mientras Sky muy conmovida comenzó a sollozar en su hombro. — Ya estará bien cara, todo se solucionará... ya verás... — murmuró C

