Franco fue al baño para asearse, y cuando regresó con papel para limpiar un poco a Sky la joven estaba roncando...Y literalmente roncaba. No pudo evitar sonreír ante el cuadro, pero primero lo primero. Revisó entre sus piernas y con un dedo recogió el semen que brotaba de su agujero y lo metió dentro. Frotarla por dentro lo calentaba, pero su cuerpo ya necesitaba el remanso del guerrero, descansar un poco para recuperar fuerzas, aunque no al punto de la muchacha. Que mientras él hacía las cosas no se inmutaba de lo profundamente dormida que estaba. Todavía le seguía sorprendiendo la capacidad de ella de conciliar el sueño y dormir tan profundamente como lo hacía. Cuando sacó su dedo, ahí sí la limpió con papel alrededor y luego se levantó a tirarlo. Una vez más visitó el baño, tir

