— ¿Se puede saber dónde cazzo estás que aún no has regresado a Milán? — le dijo la voz enojada de su padre por teléfono a Franco. En ese momento se encontraba en su hotel, uno moderno al que le gustaba ir cerca de Columbus Circle, el Hudson. Claro que había otros lugares para alojarse más lujosos, pero a él le gustaba ese pequeño hotel boutique ubicado cerca del Central Park. Había pasado casi dos días gloriosos con Skyler cogiéndosela descuidadamente cada vez que podía. Luego de la tercera vez de hacerlo, le pidió que volviera a ponerse un condón, pero él se había asegurado de agujerearlos solo por si acaso, incluso antes de que ella le pidiera la primera vez que se pusiera uno, cuando decidió llevarlos previendo esa eventualidad. Era terriblemente afortunado de estar en los días c

