Pasó casi una semana en que Franco se la metía por cada sitio por el que podía, pero aún no se lo hacía por atrás, la joven a pesar de dejar que el jugueteara con su agujero no le permitía del todo la entrada por temor. Por otro lado, los días los pasaban disfrutando de la isla y se había acostado con ella en cada rincón de ese paradisíaco lugar mientras el vientre de Sky crecía, y se ponía cada vez más grande. Aun así, tenía sexo con ella de distintas maneras y posiciones. A veces la ponía en posición de 69 y se cogía su boca mientras lamía su v****a, le gustaba el sabor suave de su corderita y ella había aprendido a tomarlo hasta lo más profundo de su garganta…y en ocasiones le dejaba su leche allí y ella la bebía sin protestar… era tan diferente a Roberta en muchos sentidos que eso to

