La recuperación de Sky fue lenta pero constante, recibía a Franco, pero para lo justo e indispensable...él solía sentarse, le hablaba y ella le contestaba con monosílabos. Y si podía lo ignoraba directamente... aún sentía que no podía perdonarlo del todo, por muy afligido que él se mostrara con ella. A veces le llevaban a los bebés y en otras ocasiones ella iba a neonatología, y un día se lo encontró allí, haciéndole morisquetas a su hijo que tenía en brazos mientras la niña dormía. — No debes lloriquear, vas a despertar a tu hermana... — le dijo al bebé y luego lo miró con el ceño fruncido como confundido... Sky se sintió mal por espiar, pero tenía curiosidad... y un poco de ternura que intentaba aplacar. Se repetía que después de lo que había hecho Franco no se merecía su perdón

