Esto me estaba torturando, quería llorar por lo que escuche, ¿Arturo con novia nueva? Y.. ¿Pamela? ¿En qué momento pasó esto? Estaba petrificada por la noticia…
- ¿Feli, estas bien?- me pregunta él preocupado
- Sí.. sí, todo bien, gracias, es solo que recordé algo. Le digo saliendo de mi trance. – y díganme ¿cómo se conocieron? – esta vez pregunto curiosa.
- Bueno… Caro y yo éramos vecinos desde niños, prácticamente nos conocemos de toda la vida – dice con una sonrisa en sus labios.
- Así es, él siempre fue mi amor platónico, desde niños intentaba conquistarlo, pero Arturo siempre me vio como una hermanita a quien cuidar, pero al fin se me hiso con este hombre tan guapo- Esta vez dice Carolina y se le nota a leguas que está muy enamorada de él.
- Y ¿cuánto tiempo llevan saliendo?- vuelvo a preguntar porque esta ansiedad por saber todo me está matando por dentro.
- Apenas llevamos mes y medio juntos- vuelve a decir ella, con una hermosa sonrisa dirigida hacia Arturo y besando sus labio.
Esto no puede estarme pasando, es más o menos el tiempo en que decidí alejarme de él para no tener problemas con la tipa esa, y ahora resulta que al parecer termino con esa y se dio una oportunidad con Carolina, y lo peor es que con ella no podría competir, ya que es muy amable y además amorosa y cariñosa con él, y eso también me está matando. Tendré que darme de una vez a la idea de que Arturo Sandoval no es para mí.
También se le nota a él que está enamorado de ella, al menos lo puedo ver en los ojos de ambos, soy una idiota por alejarme de mi Arturo…
- Buenas noches- dice mi amiga Karla sacándome de mis pensamientos
- Buenas noches. Dicen Caro y Arturo al mismo al tiempo.
- Disculpen la interrupción, pero les robo a mi amiga- ellos sólo asintieron
Mientras nos alejábamos de ellos yo miraba discretamente Mientras nos alejábamos de ellos yo miraba discretamente y pude ver que se abrazaron y se besaron con mucho amor.
- Ya deja de torturarte así, quieres- me dice Karla una vez que los perdimos de vista
- No lo puedo creer- digo con mi voz quebrada a punto de llorar.
- No te preocupes amiga hermosa- me dice mi amiga mientras me abraza para consolarme, no aguante más y lloré
- Soy… soy una… tonta.. por…que lo deje ir- dije entre cortada por el llanto – y ahora… ya tiene otra novia y mucho mejor que la tal Pamela y que yo
- Tú eres mil veces mejor que ellas dos- dice mientras se separa de mí.
- No lo entiendes, Carolina, su nueva novia, es muy amable y es todo lo contrario de la oxigenada esa- digo mientras limpio mis lágrimas.
- Ya veo, entonces ¿es una persona muy buena’
- Así es. Tuve una oportunidad con él cuando me estuvo buscando por tres semanas y como lo ignoré pues lo perdí para siempre.
- Ya te llegará el indicado amiga- me dice mientras vamos a retocarme el maquillaje a los sanitarios.
El resto de la velada fue agradable, me fue de nuevo excelente y para mi suerte esta vez no volví a ver a mi ex por ahí cazándome como una presa, lo que pude estar muy tranquila con ese problema. Arturo y Caro también se fueron despidiéndose de mí y mi amiga. La verdad a ella no la puedo odiar, se ve que ama a Arturo y él a ella, y sólo puedo desearles felicidad.
Unas semanas después de la expo de mis pinturas, me encontraba en mi departamento dándole mantenimiento, una vez que termine, me dirigí a cambiarme de ropa para salir a correr cerca de mi casa para poder despejar todo lo que me atormenta con respecto a la relación de Carolina y Arturo, realmente hacen una hermosa pareja no lo puedo negar. Desde ese día no supe más de ellos, quizás mi amiga tiene razón de que hay alguien más por ahí para mí y sea cuestión de darme esa oportunidad con esa persona destinada a estar conmigo.
Me encontraba sentada en una de las bancas en el mismo parque donde conocí a Arturo, sé que es torturarme a mí misma venir al mismo lugar donde lo vi por primera vez. Estaba tan sumergida en mis recuerdos, hasta que sentí que alguien jalaba de mi brazo.
- Hola mi Felicia- me dice la voz de un hombre detrás de mí mientras me abraza por la espalda. Y sé de quién se trata
- ¡SUELTAME! – grito pero más me aprieta.
- No te voy a dejar ir esta vez, tenemos que hablar, siempre me alejas de ti, pero esta vez no será así, ¿me escuchaste? –dice entre dientes cerca de mi oído.
- Por favor deja me ir- le digo llorando y rendida
- No mi amor, yo te amo y me niego haberte perdido.- Dice más tranquilo.
- No tenemos nada de qué hablar- vuelvo a decir tratando de zafarme de su agarre
- ¡QUE LA SUELTES!- dice un hombre quien me quito de encima a Jesús
Cuando volteo para ver que está pasando, los brazos de una mujer me rodean, no puede evitar ver que nuevamente mi salvador se trate de Arturo. No lo pude evitar y empecé a llorar más.
- ¿Estás bien? - me pregunta la mujer que me está abrazando, yo asentí y llore sobre su hombro, sé que se trata de Carolina quien me consuela.
- ¿Estás bien Feli?- me pregunta esta vez Arturo muy preocupado.
- Si, ya estoy mejor gracias- pude decir una vez más tranquila.
Me llevaron al departamento de Arturo, ya estando ahí me pidió Carolina que tomara asiento en el sofá, mientras Arturo estaba en la cocina preparando un té para calmar mis nervios. Ya estoy cansada de siempre estar huyendo de Jesús, siempre me está acosando cuando tiene la oportunidad de hacerlo, lo ideal sería ponerle una orden de restricción para ver si así entiende de una vez.
Al día siguiente me levante ya más tranquila, pero al ver a mi alrededor, me doy cuenta que no estoy en mi casa, si me preocupe, hasta que alguien abrió la puerta de la habitación donde yo me encontraba, y se trataba de Carolina.
- Hola, ¡buenos días!- dice ella mientras pasa y con una linda sonrisa que contagia.
- Hola, buenos días- le digo regresándole una sonrisa.
- ¿Cómo te sientes? – me pregunta ella sin quitar su sonrisa, la verdad no la puedo odiar, realmente se ha portado súper linda conmigo, nada que ver con la oxigenada esa.
- Ya mejor, gracias- le digo mientras me levanto
- Me alegro mucho- me dice mientras me extiende una toalla, y ropa cómoda.
Lo que pregunto ¿de dónde la saco? ¡Oh por dios! Esto no puede ser, al parecer esta relación ya está más formalizada de lo que pensaba. Realmente o él no es para mí o yo soy una idiota por dejar pasar una oportunidad con Arturo. Realmente se ven muy felices a los dos y no me perdonaría jamás tratarlos de separar.
Una semana después…
Me encontraba con mis amigos en el antro de siempre, ya más relajada platicando de lo que nos había pasado en el tiempo que no nos vimos, mientras esperábamos a Karla, es raro de ella llegar tarde, el bar tender se acercó a nosotros para dejar nuestras bebidas, lo cual agradecí, lo necesitaba, la música estaba demasiado fuerte, gente bailando, mis amigos en cuanto vieron a unas chicas muy guapas no perdieron la oportunidad para sacarlas a bailar y dejándome sola, que malos.
- ¡AMIGA!- Me grita detrás de mí Karla mientras me abraza fuerte
- ¡HOLA AMIGA!, HASTA QUE POR FIN LLEGAS- le digo mientras va tomando asiento, pero no viene sola, viene acompañada por un hombre muy guapo, debe medir como 1.78 cm, complexión atlético, cabello castaño claro, sus ojos son azules.
- Felicia, él es mi amigo Daniel- me dice presentándome a ese hombre guapo.
- Mucho gusto- le dije tendiéndole mi mano para saludarlo.
- El placer es mío- dice Daniel dándole un beso a mi mano, a lo cual yo me sonrojé.
Daniel me invito bailar con él y creo que sólo por cortesía. Deben ser ideas mías. Fue todo tan divertido, es la primera vez que vengo a un antro con mis amigos y no he visto para nada a mi ex. Ya dando más de las tres de la mañana, cada quien se dirigió a sus respectivas casas.
Al día siguiente estaba con Karla y su amigo Daniel en una cafetería estábamos contando anécdotas divertidas hasta que de mi lugar pude ver entrar a Arturo abrazado de Carolina, yo sólo que quedé estática, quería que solo fuera un especie de espejismo, pero no lo era.
- hola, buenas tardes- saludan los dos al mismo tiempo.
- Hola buenos días- respondimos el saludo también al mismo tiempo.
- Qué bueno que te veo Felicia- se dirige esta vez a mí. – Caro y yo te queremos invitar a nuestra boda- dice con una sonrisa en sus labios. Esperen ¡¿BODA?!...
- Gracias- le digo tendiendo mi mano para agarrar la invitación, trato de no disimular mi tristeza por la dichosa boda entre ellos.
- Espero verte ahí- me dice carolina con una sonrisa radiante. Yo sólo asentí.
Mi amiga se quedó con cara de sorprendida y a la vez de preocupación, la verdad yo tampoco me lo esperaba. Una vez que me entregaron la invitación, se despidieron, fueron por su pedido y salieron de la cafetería. No entiendo cómo puedo ser tan idiota de haber ignorado por completo al hombre que amo, pero como iba a saber que terminaría con Pamela.
- Amiga, ¿estás bien?- me pregunta Karla con preocupación.
- Si lo estoy, gracias- le digo con un poco de tristeza.
- Animo todo estará bien- esta vez dice Daniel.
Por lo que noté el día anterior, que mi amiga me presentó a su amigo para que saliera con él, pero la verdad no siento atracción por él, como lo he sentido por Arturo. Y me doy cuenta que Daniel tampoco siente lo mismo que yo. Pero las locuras de mi amiga.
Daniel me invito a cenar al día siguiente, acepté sólo porque mi amiga estuvo insistiendo mucho, así que me encontraba arreglándome para ver a su amigo, me puse un vestido sencillo, zapatillas de tacones bajos y me deje suelto el cabello.
En unos minutos estaba lista, hasta que sonó el timbre, me dirigí hacia la puerta para ver quién era, y para mi sorpresa, era Jesús, esto no puede estar pasándome a mí, no me quedó de otra más que abrir, sólo espero que Daniel no tarde mucho.
- ¿Qué demonios haces aquí? – le pregunto molesta.
- Vine a invitarte a cenar en plan de amigos- dice con arrogancia.
- Yo no voy a ningún lado contigo, estás loco- le digo entre dientes aun molesta.- Así que por favor vete
- Está bien, pero sabes que no me rindo tan fácil muñeca.- dijo y se fue, y yo pude respirar más tranquila.
Por fin llegó Daniel y me alegró que no se haya dado cuenta el momento desagradable que tuve con Jesús porque la vergüenza me ganaría y no deseaba que me viera así. ¡QUE PENA!…
Me llevó a un pequeño restaurante, no es lujoso como al que me llevó Arturo, pero es lindo y sencillo. Una vez que tomamos siento, un camarero se acercó para pedir nuestra orden, una vez que lo hizo, se retiró.
- Felicia, hay algo que tengo que decirte - empieza a decir un poco apenado.
- Di me- me quedo con la curiosidad de que dirá.
- Sabes… hay alguien que me gusta y espero no me lo tomes a mal- toma un suspiro- Me.. me gusta Karla.. – ¡no me lo esperaba!
- Me alegro mucho por ti, en verdad – le digo con alegría
- Gracias, pero no sé cómo decírselo, ella siempre me ha gustado mucho, pero siempre que trato de decírselo o demostrárselo – dice con un poco de decepción.
- Tranquilo, si tú quieres yo te puedo ayudar con eso- le digo tratándolo de animar.
- ¿En verdad me ayudarías? – dice con alegría en sus ojos y en su voz, yo asentí
Se ve que es un buen hombre y que quiere mucho a mi amiga, así que por que no ayudarlos, Karla también ha tratado de ayudarme y más desde que volví a ver a mi amado Arturo Sandoval. Así que puse manos a la obra e idealicé un plan para juntar a esos dos, ya que mi amiga no se da cuenta del hombre que tiene frente a ella, y por otra parte quiero mantener mi mente ocupada para no pensar en el matrimonio de Arturo con Carolina.
Sin más contratiempos, organicé una cena en un restaurante muy bonito elegante y no muy costoso, sin decirle nada a mi amiga, ya que es una sorpresa para ella. Una vez listo todo, Daniel ya se encontraba en el lugar para poder hablar tranquilo con Karla, yo estaba en un lugar donde no pudiese verme.
Después de algunos minutos al fin llega mi amiga, y realmente se veía muy guapa, llevaba un vestido sencillo pero lindo, era de color beige, arriba de las rodillas, suelto y unas zapatillas negras, llevaba su cabello suelto. Daniel estaba feliz de verla, en cuanto ella se acercó a él, Daniel la abrazó y le dio un beso cerca de sus labios. Estuvieron durante más de una hora platicando, y por lo que noté ella se veía muy feliz, vi que le limpiaba unas lágrimas de du rostro, se levantó de su lugar, lo abrazó y besó, realmente se les notaba que todo salió como se esperaba.
Como envidio a mi amiga, porque ella sí pudo estar al lado de un buen hombre como Daniel, y a la vez feliz por ellos dos, ojala encontrara a alguien así o como Arturo Sandoval, pero eso ya lo veo difícil, o simplemente como dice mi amiga es sólo cuestión de darme esa oportunidad.
Al día siguiente estaba con mi amiga de paseo por la plaza porque quería comprar cosas y ropa bonita para sus citas con su ahora novio Daniel, una vez que terminamos las compras, nos sentamos en uno de los restaurantes que se encuentran por la plaza para almorzar, una muchacha se acerca para pedir nuestra orden, mientras anotaba, de lejos vi a Arturo paseando con Carolina abrazados, mis ojos se humedecieron, me levante y entre a los sanitarios para que no pudieran verme, después de unos minutos salí, y mi amiga sólo se le podía ver preocupada.
- ¿Qué pasó? ¿Por qué te fuiste así de repente? – me pregunta mi amiga.
- Es… es sólo que vi a Arturo abrazado de carolina- le dije aun limpiando mis lágrimas.
- Entiendo, imagino que te debe doler mucho la relación de ellos. Me dice con preocupación.
- Mucho, pero tengo que superar esto que siento por él.- dije, una vez que terminamos de comer nos fuimos a mi departamento para ver películas, a lo que yo realmente no prestaba atención, toda esta situación sólo me daba vueltas en la mente. La única solución por el momento era tratar de pensar más en él y evitarlo.
(***)
Han pasado un año desde la última vez que vi a Arturo y a Carolina, no he sabido más de ellos y es lo mejor para mí, sólo me había estado torturando con ese tema. Salía de vez en cuando con mi grupo de amigos para distraerme o haciendo lo que más me gusta, salía también con Karla y Daniel, no siempre para no hacer mal trio. También para mi suerte no he vuelto a ver al desgraciado de mi ex, parecía mi maldición. Desearía volver a Arturo y aclarar unas cosas con él, estaba devastada por ese compromiso entre ellos, no sé si realmente estaba enamorado de Carolina o lo hizo porque lo rechacé, en mi defensa lo hice, una porque no quería más problemas con la oxigenada de Pamela y dos porque no sabía que habían terminado. Sentía que mi corazón se rompía en mil pedazos, pero me puse a pensar que sólo Arturo era un sueño inalcanzable y que realmente hay alguien más destinado para mí.
Llegó el día de la boda de Arturo, me estaba repitiendo mentalmente de no asistir pero se lo prometí a Carolina, ella en verdad es una persona de lo más amable y por esa parte también me sentiría mal de no asistir, así que me di una buena ducha, después de unos minutos salí para arreglarme, mi amiga ya me estaba esperando, le pedí que me acompañara para no ir yo sola y ella aceptó.
Después de 20 minutos, llegamos a la iglesia, pero se nos hacía bastante extraño, ya que el lugar se encontraba cerrado.
- ¿Segura que es aquí? – me pregunta mi amiga frunciendo el ceño de confusión
- Si, mira aquí está la dirección- le digo mientras le muestro la invitación.
- ¿Por qué no le habas a Arturo para verificar? – me dice mi amiga extendiéndome su celular.
- Si, ¿diga? – responde él después de tres tonos de llamada.
- Arturo, soy yo Felicia- le digo un poco preocupada.
- Ah, hola Felicia, ¿Cómo estás? – se le nota algo nervioso.
- Preocupada, llegamos yo y Karla a la iglesia donde se supone que casarías con Caro- le digo confundida.
- Ya veo, ¿Te puedo ver en media hora en la cafetería de siempre? – me dice y cuelga la llamada. Esto es realmente raro.
Le dije a mi amiga que me vería con Arturo en la cafetería, ella asintió diciéndome que después le contara el chisme de lo que lleguemos a hablar, a lo que yo sólo rodé los ojos, ella tomó un taxi al igual que yo, cada quien se iría a sus respectivas casas.
Una vez que llegué a mía, me cambié de ropa por una más cómoda, ya estando lista, baje para tomar otro taxi para ir a la cafetería donde me vería con Arturo. Llegué pero él aun no lo hacía, mientras lo esperaba pedí un cappuccino y revisaba mis r************* .
- Hola, disculpa la tardanza- me dice Arturo sacándome de mi trance, ¿pero qué le pasó? Se ve algo cambiado y con un poco de tristeza.
- Hola, ¿Cómo estás? ¿Qué te pasó?- le digo con preocupación.
- Pues.. Caro terminó con el compromiso hace un mes.- dice con voz quebrada.
- Y ¿eso por qué? – pregunto curiosa mientras tomo su mano para calmarlo.
- Veras, todo este tiempo que estuve con ella creí que la amaba, todo iba muy bien en nuestra relación, ella si me amaba, pero se dio cuenta de que yo sólo la quería, pero sólo como amigos- toma un suspiro y continua.- ella sabe que amo a alguien más, pero esa persona me rechazó y cuando la vi de nuevo en un antro y empecé a salir con ella en plan de amigos y bueno tú sabes el resto de la historia- dijo y yo sólo asentí sin dejar de ponerle atención.
Espera… ¿dijo que ama a otra persona?... ¿Seré yo esa persona o es alguien más? Yo sólo sé que le gusto, él me lo dijo aquel día en el restaurante, incluso ese día me besó, cuando llegó su ex Pamela, pero…. ¿Será que ese día iba a decirme algo más? ….