La enfermera observa a Axel, se encuentra un poco intranquilo, es raro en él, la enfermera lo sabe, al menos que sea claustrofóbico, quizás tenga ganas de hacer alguna necesidad, ya que hace frio, y están encerrados por un buen tiempo, y desnudos sin hacer algo. —Usted disculpe enfermera, pero tengo ganas de mear —dice Axel —Lo sabía —comenta la enfermera—. Ya te veía intranquilo, al lado de aquellos recipientes, debe de estar una botella de sangría, perdón, pero este cuarto lo utilizamos para despejar la mente de vez en cuando —termina diciendo la enfermera —En realidad la gente le da mucha importancia al sexo —comenta el muchacho mientras camina—. Pero solo el uno por ciento de los fluidos humanos tiene algo que ver con el sexo es descabellado ¿Cierto? Hay miles de canciones, miles

