—¿Qué haces aquí? —David se sorprendió al ver desfilar a Selene hacia la oficina de la Galería. —Es mi Galería ¿Debía pedirte permiso para venir? Lo siento no lo sabía David —dijo con molestia. Estaba enojada, nada ni nadie podía apartar de su cabeza, David le había traicionado dándole la dirección a Virginia de su nuevo departamento y pueda ser muy en el fondo de su corazón; pero muy en el fondo le estuviese agradecida, porque la rubia parecía sentir amor por ella. No le hacía sentir bien la traición de su amigo. —Si vas a estar con humor de perros, puedo marcharme y volver el próximo mes o mejor aún no regresar jamás —David dijo sin moverse de su lugar, espero a ver la reacción de Selene. Era consciente de la traición cometida ¿Qué amigo no habría hecho lo mismo? Él no era precis

