Suspiré mientras llegaba al último escalón. Acomodé mi negra chaqueta, mientras me permitía disfrutar de la vista del instituto desde aquel abandonado lugar. No me había enterado de este lugar hasta después de dos meses de mi estadía. ¿Por qué? No lo sé. -Vaya, todo se ve más tranquilo desde aquí. - me dije a mi misma, mientras que observaba a todas aquellas diminutas personas que hablaban con sus amigos. -Puede ser, pero cuando encuentras un lugar tranquilo, una chica con complejos de brabucona encuentra tu lugar secreto y todo se va a la mierda.- escuché su voz, y carajo me había asustado. Él sonrió satisfecho por lo que había causado en mi. -Hey Mitch ¿Qué onda?-solté despreocupada, acercandome a él. Quien tenía en una mano un cigarrillo al cual le estaba dando una cal

