Abrí un poco mis ojos, que estaban siendo dañados por la luz que poco a poco entraba por la ventana. Esperen, yo nunca dejo la ventana abierta. Me exasperé y me senté en la cómoda cama, que para ser sincera, tampoco me pertenecía. -Umm.- gimió alguien a mi costado. ¿A mi costado? Luke Henderson estaba con su torso desnudo justo a mi lado, en aquella cama. ¿Tuvimos sexo? Rápidamente levante la sabana, corroborando que llevaba mi ropa puesta. Suspire. -¡Henderson!- trate de despertarlo. Y cuando lo vi ahí, con sus ojos cerrados y su respiración tranquila, no lo reconocí. No veía en ese lindo rostro aquella malévola persona que me había llevado a aquel horrible barrio. No veía a quien me había dejado caminando sola el tercer día de clases. No veía a aquel duro y sin sentimientos

