Harry Entró a mi oficina y lanzó todo lo que tenía en mis manos. No puedo creer que las amenazas de ese señor se hagan realidad, él está dispuesto a todo para que Zoe se aleje de este lugar, sin embargo, yo estoy dispuesto a lo contrario. Se lo deje claro esta mañana cuando fue a mi casa, quizá fue culpa mía al haber permitido que entrara al apartamento y ver las cosas de su hija allí. Golpeó la pared, pensé que ella iba a poner el grito en el cielo por eso, pero no. Al parecer ella no ve ningún problema al irse y menos coloca ningún inconveniente por irse con él. Por eso estas cuestiones del amor y todas esas bobadas me sacan de quicio. Me siento e intento concentrarme, es difícil la verdad recordando las palabras de ese sujeto “Te separaré de mi hija así sea lo último que haga, no ere

