Un año después CHRIS —Buenos días —dijo la suave voz de Roma mientras abría los ojos—. Literalmente llevas dormido una eternidad. —¿Ha sido una eternidad? —me reí, frotándome el sueño de los ojos mientras la rodeaba con los brazos y la acercaba a mí—. Porque juraría que solo fue un parpadeo. —Ya casi son las diez —ya estaba completamente vestida con un traje de baño y un pareo blanco encima—. Y Ellis lleva horas preguntando por su papá. —Ah, ¿dónde está? —pregunté, incorporándome ligeramente para mirar alrededor del dormitorio de la casa en los Hamptons que acabábamos de comprar. —Está con Haley y Darren. Le están dando un snack antes de que todos salgamos a la playa. —Entonces tenemos unos minutos —le sonreí con picardía, levantando las cejas mientras la hacía rodar conmigo, dejánd

