LEONARDO Y entonces me doy cuenta de que fue la primera vez, porque no nos besamos cuando follamos la primera vez. Solo follamos. —Quiero que me dobles —su comentario es apenas un susurro— y me folles hasta que no pueda más. Literalmente metas. —¿Contra la pared? —SÍ. —¿Y luego qué? —Mis dedos encuentran su punto sensible de nuevo y siento sus dedos curvarse contra mi pecho—. Supongo que la última vez hice lo que quise. Es justo que juegue con tus reglas. —La cosa es… quiero jugar con las tuyas. Sin reglas. Mi frente se presiona contra la suya porque no sabe lo que me está haciendo. Vicky me hace querer perder el control de todas las formas posibles. —No sé si eres consciente de lo que me estás pidiendo, cariño. No follo con suavidad. —Bien. —Sus labios rozan los míos pero no va

