ROMI No podía respirar, apenas podía sostener el tenedor. Lysander le había hablado a Alec con tanto desdén, con tanto desprecio, solo por preguntarle por mis padres. Por preguntar si yo era “una de ellos”. Había puesto en riesgo su inversión por mí. Quizás realmente estaba diciendo la verdad antes, cuando afirmó que no estaba actuando, que no era solo otra mentira fácil. Mi pecho dolía ante esa idea. Estaba apostándolo todo solo para defenderme. Iba a enamorarme por completo, sin reservas, de este hombre. La mano de Lysander envolvía la mía mientras estábamos a un lado de la pista de baile. El vestido de Chloe se abría como un abanico cuando Dominic la giraba, cada capa de tul y encaje flotando como si no tuviera peso. Era precioso, quizá incluso más que el vestido de la ceremonia. Es

