—¡Tu hermano es un idiota!!!— Campanita estaba enardecida, nunca la había visto así. Calixta se acercó a la joven y le dijo —Por favor, baja un poco el tono de voz que los bebés están durmiendo— estaban en la sala de la casa Carrington. Sisi la miro con pena —Ay, perdóname...tienes razón, soy una tonta.— agachó los hombros derrotada— perdón amiga, encima vengo a contarte esto de tu hermano, justamente a tí, que eres de su familia.— Sisi se paseaba dentro del centro de la sala mientras Calixta la observaba impotente. Esta le tomó la mano a su amiga y la llevó hasta el sofá. —No seas boba. Ven, siéntate aquí y cuéntame más tranquila qué es lo que pasó.— Ambas mujeres se sentaron juntas. —Ufff —dijo —No sé ni por dónde empezar—hizo una pausa. —Bueno tuvimos relaciones sexuales...—

