— Oye cuñadita estás muy linda, pero y ¿dónde está tu hermana?—preguntó Daniel preocupado sabía que algo no andaba bien.
— Daniel pues ella no vendrá, no se casará contigo, por eso estoy aquí.
— Pero ella no puede hacer eso, hay un contrato, ya todo está listo y de no hacerlo entonces me quedo con la empresa Thiago—Lo dijo muy molesto le parecía una falta de respeto y seriedad como actuaba Lia.
— No, espera ella no se casara contigo me opongo, Pero yo voy a suplir a mi hermana, te pagaremos todo, pero por favor no nos quites la empresa.
— Yo no estoy entendiendo nada Eva, ¿por qué tu hermana te envió a ti? porque ella no quiere casarse conmigo si Ulacio me dijo que me aceptaba y que estaba de acuerdo con la boda.
— Ella no me envió, yo la dejé encerrada, porque quería que viajemos a Francia, pero yo no quiero, no me quiero ir. Además el abuelo creo que enloqueció, nunca le dijo nada a Lía, si no hasta hace dos días, justamente antes de morir.
Eva hablaba muy segura, pero nerviosa, Daniel no entendía muy bien las cosas, pero ya se estaba poniéndo de parte de ella.
—¿Por qué Ulacio no le dijo nada a Lía?—pasaba las manos por su rostro preocupado— oye Eva, tú y yo no nos podemos casar, todo está arreglado para casarme con tu hermana la documentación, el contrato todo tiene su nombre no el tuyo.
—Que poco me conoces tonto, sé que esto es por contrato, es solo para que tu mala fama se vaya y nosotras salvemos la empresa, en el contrato dice que no habrá vida marital, solo será una fachada, un contrato llamado matrimonio, y que debemos cumplir, además yo tengo novio y por eso es que no quiero irme, ya tengo un plan para ser feliz con mi amor así este casada contigo, es lo que quiero y como yo no estoy de acuerdo en que Lía se case contigo arreglé mis papeles aquí están, solo quiero estar cerca de mi amor, no habra problema y el contrato lo podemos modificar después de la boda, para corregir el nombre de mi hermana, eso ya lo hablé con el abogado.
Era tan rápido lo que hablaba que a Daniel le costaba entenderla y se rascaba la barbilla.
— Pero ¿por qué lo haces a escondidas? porque no le dices a tu hermana todo—preguntó Daniel, un poco más calmado.
—¿Que te hace pensar que no le dije?, se lo dije claro que sí, Pero ella es terca y no quiso entender, no quería que yo me casara contigo y no entiende que hay un contrato y mucho dinero de por medio, además de la empresa que nuestro padres construyeron desde cero. Ella no va a entender que esto lo hago por amor a ella y a...— hizo silencio y Daniel intervino.
— Sé dé quién se trata, es un buen hombre, no entiendo por qué no haces público tu relación él, o por lo menos decir la verdad a tu hermana— Daniel suspiró— tranquila entonces tenemos que casarnos para cumplir con el contrato y ya, así complacemos a mi padre, él es quien está presionando.
—Ella no va a entender que me enamore de un empleado, que no tiene ni la posición social ni los estudios que exige está sociedad asquerosa.
—Insisto, es tu vida y tú decides lo que haces con ella.
—Ja, ja, ja, dígame quién lo dice, el hombre multimillonario y exitoso que debe casarse bajo contrato por presión de su padre, cállate te ves mejor así.
—Ja, ja, ja, tienes razón, borra lo que dije.
Hablaron un rato más y de pronto salieron juntos ella tomando el brazo de Daniel y riendo, en la mansión había un poco más de veinte personas invitados, anunciaron que la boda se realizaría y justamente llegaron las autoridades para dar inicio a la ceremonia.
Se hicieron los cambios pertinentes y la linda y joven novia estaba aferrada al brazo de Daniel, se dijeron, ¡sí acepto! Y todo terminó en aplausos y él abrazó de manera muy tierna a la linda Eva.
Todos felicitaban a los nuevos esposos y compartían de manera muy amena, el anuncio de la boda se haría al día siguiente a todos los medios, esto seria una noticia candente para quitar la mala fama del empresario.
Mientras tanto en la habitación Lia estaba exhausta de tanto gritar y golpear la puerta hasta que por fin escuchó ruido y volvió a gritar, abrieron la puerta, Yuli la asistente personal de Lia.
— Dios mío ¿qué haces aquí Lía? llevo horas llamandote y no...
— ¡Vamos a la mansión Blanchard!, ¡vamos corre Yuli!.
Las mujeres salieron corriendo y enseguida se subieron al auto y se fueron a la mansión Blanchard durante el camino Lía le contó todo a su asistente, ella estaba muy molesta y solo rogaba que si Daniel era lo suficiente correcto y sensato no se casaría con Eva.
— ¿Qué harás si se casaron?— Pregunto Yuli sin quitar la mirada de la vía.
— Lo que sea necesario Yuli, lo que sea necesario, pero no permitiré que mi hermana tenga una vida miserable al lado de un hombre tan misterioso que hasta dicen que es un asesino, que mató a su esposa, que es gay y pare de contar—Decía Lía dándose golpecitos en su pecho para calmar su ansiedad y nerviosismo.
Las chicas llegaron a la mansión, y pasaron sin ningún problema, se dirigieron al jardín que era muy hermoso y donde se estaba celebrando la ceremonia, al entrar Lía se da cuenta de que es demasiado tarde, la boda ya se había realizado, como no había tanta gente, se le hizo fácil visualizar a su hermana muy sonriente a lado de Daniel tomando una copa de champagne, ella al voltear se encuentra con la mirada encendida de Lía, toma hasta el fondo el contenido de la copa, luego traga grueso y aprieta muy fuerte el brazo de Daniel esto causa que él siga la mirada y se de cuenta de la presencia de Lía.
— Tranquila, no pasará nada—le dice y trata de caminar para hablar con Lía
Al terminar de decir esto siente que Eva lo aprieta más fuerte y la siente rígida él creyó que se trataba de nervios por ver a su hermana allí, pero cuando el voltea a verla se da cuenta que no puede respirar y está pálida, helada y sudando, con la mirada fija, él suelta su copa y ella cae al piso, él la sujeta para que no se golpee.
Lía ve la escena desde lejos, su mirada cambia de molestia a preocupación al ver como su hermana mayor se veía sonriente y de pronto estaba pálida y cayendo al suelo, ella sintió un frío recorrer su cuerpo y gritó.
— ¡Eva!,— corriendo hacia donde estaban.
Ignoró por completo al resto de personas que estaban allí, su objetivo era su hermana y ver qué le pasaba.
Llamen a un doctor, gritaba Daniel con desesperación y para cuando Lía llegó, Eva estaba inerte, con los ojos abiertos, pálida, y rígida, Lía sentía que había mucho ruido que no la dejaba escuchar, gritaba con desesperación el nombre de su hermana, todos estaban consternados no sabían qué pasaba.
Lia seguía gritando el nombre de su hermana mientras le daba palmaditas en su cara para tratar de hacer que reaccionara, enfurecida grita ¡mataron a mi hermana! ¡mataron a mi hermana!Daniel estaba a su lado pero Lía no lo notó, al escuchar esto el empresario palideció.
Los guardias de seguridad de la mansión Blanchard, tomaron del brazo a Daniel y lo sacaron de ahí, ellos debían velar por la seguridad de él, mientras caminaba escuchaba que decían la esposa está muerta, la esposa está muerta.
De pronto Lía sintió que alguien la quitó con fuerza de al lado de su hermana eran los paramédicos, comenzaron a hacer su rutina de primeros auxilios pareció que el tiempo pasaba muy rápido. Lía se sentía tan aturdida colocaba sus manos tapando sus oídos y cerrando sus ojos, parecía traumada por todo el evento negativo que estaba viviendo, pasaron unos minutos y Yuli se acerca a ella, quita sus manos de las orejas y le dice.
—Eva ha muerto, lo siento amiga— lo dijo con lágrimas en sus ojos y la abrazo muy fuerte.
Lía sentía que el mundo se caía a sus pies se sentía dentro de una pesadilla sin poder despertar, solo negaba con su cabeza lo ocurrido, estaba en shock, su hermana había muerta frente a ella, se sentía inútil, se sentía culpable, los demás estaban nerviosos pero nadie se movía. Sacó su teléfono y llamó a la policía y su semblante cambió totalmente
Y dijo con voz fuerte y autoritaria.
— ¡Nadie sale de aquí! Mataron a mi hermana y aquí está el asesino, que nadie se mueva de aquí ¡carajo!
Los paramédicos estaban sorprendidos por lo sucedido, decidieron esperar a la policía, ya que sabían que no se trataba de una muerte natural, por tratarse de familias con gran renombre en la alta sociedad, la policía llegó de inmediato acordonaron el sitio y ninguna persona entraba o salía tomaron la fijación fotográfica del cuerpo y todo lo que creyeron era de la escena del crimen, tomaron datos y declaraciones de cada uno de las personas que se encontraban en la celebración.