(...) Gente muy extraña había en aquella casa, hombres trajeados, que solo me observaban de arriba abajo esto parecía una secta, una reunión de mafiosos, todos armados la única diferencia que su expresión de ser poderosos, se creían los dueños del mundo, Jacob sonreí como Jacob me ordenó su mano estaba clavada en mi cadera con fuerza. No sé como pude equivocarme tanto con él, la manera en como se expresa ahora es totalmente diferente al Jacob Tucker que conocí un hombre mayor que resultó ser su abuelo no dejaba de mirarme sin una sola expresión, me hacía sentir incomoda, observé a mi padre salir del salon, decidí seguirlo así que me aparté, pero Jacob una vez más me lo impidió - Necesito ir al baño ¿O quieres que me haga pipí en frente de todos? -Su mirada de ira se clavó en mi pero a

