Oficialmente el sábado termina y con el mi primera semana como mesera, es todo un reto pasar horas y horas de pie yendo de un lado a otro mientras sirvo y limpio mesas, pero ha valido por completo la pena. Connor me entrego un sobre amarillo con mi primera paga hace solo unos minutos y en lo único en lo que pienso es en tomarle una foto y mandársela a Brandon, es un poco tarde pero sé que sigue despierto, no importa cuánto intento convencerlo para que no me espere despierto el sigue insistiendo en que cuando lea que estoy sana y salva en casa por fin podrá dormir en paz, antes no. Sonrío como tonta al ver que ya leyó el mensaje y comienza a escribir. Más que merecido pequeña. ¿Quedamos en el desayuno para celebrar? Siii. Me pone demasiado contenta que por fin dejara de lado los comentar

