LOIS Lo último que recuerdo es haberme despedido de mis padres, ellos se marchaban hacia la manada de Ezequiel y Emmanuel, la cual aún ni sabía el nombre. Otro recuerdo que venía a mi mente fue cuando pensé o dije que no lo rechazaría y… que podría ser como con Emmanuel, no teníamos nada, no éramos nada, simplemente algo que aceptamos para no sufrir, ni ser rechazados. Desde luego, Ezequiel no aceptó aquello a medias. Y ahora íbamos en el tren, ¿qué tiempo llevaba aquí? Solo sabía que tenía que llegar con Emmanuel, ponernos bien y pedirles que deshicieran todo esto, mis padres llevaban toda una vida en nuestra manada, ¿cómo iban a cambiar de lugar a estas alturas de juego? No se les podía hacer eso, claro que no. Los párpados me pesaban, sentía que mi cuerpo se mecía y aquella mano me

