No te afanes por los bienes materiales porque un día no estarás y tu familia solo recordará que no tuviste tiempo para ellos.
No te afanes por el mañana sin a ver disfrutado el presente, no te afanes por las riquezas si atraerás personas que codiciaran lo que tienes.
No te afanes por morir si no has aprendido como vivir, no te afanes por cosas sin importancia que al final no te harán recuperar el tiempo perdido, tiempo que pudiste dedicarle a tu familia, a tus amigos y sobre todo a ti mismo.
El afán solo trae perturbación, porque entre más te afanas más te perturbas, deja que las cosas fluyan mientras tu disfrutas el proceso.
Aprende a administrar tu tiempo y verás que al final del día harás todo y te quedará tiempo para reflexionar en lo que fallaste.
Aprende administrar tu tiempo para que le puedas regalar de tu dulce presencia a las personas que te aman y podrás disfrutar mucho mejor la vida, aprende administrar tu tiempo y verás una nueva versión de ti, una que tal ves ni tu conocías, ya que el afán te trae preocupación y la preocupación te cambia el carácter.
Aprende administrar tu tiempo y no tendrás que volver afanarte nunca más.