NARRA PATRIC JOHNSON Desperté y mi cuerpo dolía. Tenía dolor de cabeza y náuseas. Estaba en una habitación, mi cuerpo acostado e inmóvil. Poco a poco fui abriendo los ojos, todo dolía y todo pasaba con lentitud. Giré mi rostro y allí estaba Álvaro. Sentado y dormido en una esquina de aquel lugar. Entendía por las máquinas que rodeaban mi cuerpo que había tenido un accidente. —...Pss, Álvaro.—Le llamé. Poco a poco y un poco alarmado, él despertó. —Papá, hasta que despiertas.—Avisó. Miré mi cuerpo y él pidió mi calma.—Tuviste un accidente. No te muevas mucho, no ha sido grave pero igual debes tener cuidado. Hoy mismo nos vamos de aquí.—Susurró. Segundos más tarde la puerta era abierta, llegaba un joven enfermero de piel morena y ojos verdes. Un poco alto y un poco sonriente. —

