UN NUEVO AMIGO

1642 Words
Sebastián ¡Furioso es poco! Estoy enardecido. Está ira, que.. quema mis entrañas y este fuego que amenaza con explotar como un volcán... Si, no alivio mí interior ¡ahora!. Mis iris, celestes se tornan azules oscuros, y profundos ... No pienso solo actuo. Tomo del cuello a esta traidora, ante su mirada de terror absoluto, como si yo fuera su verdugo .. ¡Si! Debe temerme, debe someterse completa y enteramente para mí.. Debe cumplir hasta mí, más mínimo capricho si ¡yo lo deseo!.. por qué si se atreve a llevarme la contraria, mí lado más sádico y perverso, toma el control de todo mí ser. Y... Ahí, es cuando deseara no haberme conocido, por qué.. puedo ser su mecenas o convertirme en su peor pesadilla. Está mujercita, vulgar, como el pozo en donde salió. Se atreve a clavarme sus uñas, para que la libere. Pero a pesar del ardor en mí piel, mí temperamento no da tregua. La tomo de las caderas para alzarla y colocarla arriba del vanitori. En un movimiento brusco, abro con mi mano libre, sus muslos para hacerme espacio entre sus piernas. Aflojó la presión, pero no la suelto. Acto seguido, tomo agua de la canilla que sale a borbotones y la resfriego en su mejilla con fuerza, le bramó- Voy a limpiar toda la suciedad que ese asqueroso, mancillo con sus manos. Mientras, ejecutó está acción, la zorra, jadea por el impacto del agua, que escurre en todo su cuerpo, logrando empapar su vestido de prostituta y adherirse a su silueta como una segunda piel. Cosa que.. ¡Mierda! En vez de castigarla ¡solo me torturo más! con las ganas de penetrarla que me dominan.. ¡Controlate! Me digo a mí mismo.. trato de seguir con mí cometido, una y otra vez, paseando mis manos mojadas, por cada milímetro expuesto de su piel, hasta.. llegar a sus muslos... Me detengo un instante... para aspirar profundo «¡autocontrol, Sebastián!» Con mi mano que sostenía su garganta. Libero uno a uno, mis dedos.. los deslizó, detrás de su cuello.. donde de un empujón, acercó su rostro acongojado a el mío. Pego mí frente a la suya y decido que es hora de darle, la primera lección. Voy subiendo mi palma hasta su intimidad. Despacio y cuando, logro tocar la seda de su tanga. La siento estremecer, automáticamente con su mano temblorosa, trata de detener mí acción. Cierra los ojos y niega a la vez que súplica - por favor.. solo déjeme ir.. «ahora ruega » -No te atrevas a detenerme. -La presión que impedía avanzar mí mano, cede. Sonrió, cuando logro profanar ¡al fin su interior!. Separó con 2 dedos, sus pliegues y con el pulgar masajeó en círculos su botón.. se pone rígida e intenta inconcientemente cerrar sus piernas, cosa que no logra, por qué yo estoy en medio. Aferra sus manos a mí camisa y las hace un puño, ladeando su rostro para un costado. Subo la intensidad del masaje e Introduzco un dedo en su cavidad, tarea que no es fácil, por qué está muy estrecho, pero la humedad del agua, ayuda bastante. Meto el segundo y su dulce quejido, provoca que me ponga más duro. Comienzo a darle placer, acelerando el proceso con maestría.. solo se escucha, el exquisito chapoteo de su v****a al golpetear con mis dedos... El agua de la canilla sigue corriendo y sus puños se presiónan, intensos sobre mí camisa. A medida que su interior se contrae y se que ya viene.. la ayudo a culminar, sin ralentizar el ritmo, libero por la abertura del vestido, una de sus pequeñas y apetitosas, puntas rosadas, que me tienen loco del delirio, desde que las descubrí. La llevo a mí boca para succionarla con desesperación. Ese es el detonante, la escucho tratar de reprimir su clímax. Pero es inevitable que la sacuda y la dejé sin fuerzas, se apoya languida sobre mí. Cats No puedo concebir lo que acaba de acontecerme. Otra vez, este ser me ultrajo y hizo lo que quiso conmigo, con total impunidad. Comienzo a derramar lágrimas de frustración y a sacudirme por los sollosos. El demonio se separa de mí, cierra la canilla con una calma que me hiela la sangre, luego me mira con expresión aburrida- ¿Por qué mierda lloras? Si, se que lo disfrutaste al máximo. Esto, es solo la punta del icebergs. Se acerca y toma con su mano mí mentón para advertir sobre mis labios- Vos sos mía y tu primer orgasmo, así como tu primer y único hombre.. ¡voy a ser, solo yo! -con un dedo da 2 golpecitos en mi cabeza. -¡Grabatelo! Si te vuelvo a ver con algún otro hombre, en algún comportamiento como el de hoy, voy a actuar de una manera no tan gentil, como ahora ¡Es la última advertencia que te doy! ... Ahora, vamos. Me ordena impaciente, mientras me ayuda a bajarme del lavado. Yo hago lo que me pide, sin musitar ni una sílaba, estoy en shock. Pero cuando volteo.. me veo al espejo, mí maquillaje corrido, mí ropa empapada y mí aspecto deplorable. Reacciono- ¡Espere!... Señor ¡así no puedo salir a ningún lado! El, se aproxima a la puerta la abre y escucho que ordena- dame mí abrigo y prepara el auto que nos vamos.- vuelve con un saco n***o de vestir y me lo pone en mis hombros. - ahora, vamos que no tengo toda la noche. -¿A donde?- me atrevo a indagar. -te voy a llevar a casa, ya no hace falta que vuelvas a ese basurero ni que trabajes nunca más... ¡No! Se lo suplico, usted no me puede hacer esto..-Mis piernas no responden se niegan a avanzar a pesar de que esté diablo, me incita a caminar, haciendo presión con su mano en mí espalda. Ya no tengo fuerzas... me desvanezco, pero antes de caer, sus brazos me sostienen. Me alzan en vilo. Me apoya contra su fuerte contextura y el aroma a perfume atrayente y poderoso, invade mis fosas nasales, pero me ayuda a relajarme. Escucho los latidos erraticos de su corazón y mí pesadez se hace más profunda.. antes de caer en la inconciencia. Oigo, una mujer que grita, histérica-¡Sebastián! ¡Quien es esa mujer! ¡Me dejaste abandonada para correr detrás de esta puta!.. ....... Abro los ojos y parece que estuvieran martilleando en mí cabeza. Observo a mí alrededor y para mí alivio, me encuentro en mí monoambiente, durmiendo en mí sillon ¡Desnuda! Me sobresalto al destaparme. Corro al baño para darme una ducha extensiva y borrar toda marca de esa bestia, que por más que friegue con esmero, por toda mí piel, se que sus marcas van a ser cicatrices que van a quedar en mí alma, para siempre. Al rato estoy en pijama acurrucada en mí sillon, con una taza de té entre mis manos. «Cómo voy a hacer para liberarme de el, ¡No, no hay nada ni nadie que pueda ayudarme!... ¡No hay salida!.. El sonido del timbre, me sobresalta. Cortando mis divagaciones.» Me levanto perosoza y dejo mí taza en la mesita, al llegar a la puerta. Consulto-¿quien es?. -señorita Gutiérrez, soy... Joaquín Cortez.... ¿Puedo pasar a hablar con usted un momento? Mi ceño se frunce, abro la puerta rápidamente y lo tomo del brazo para que entre a mí departamento. Luego vuelvo a echar llave, volteo y examino a joaquin. Noto que lleva el mismo traje que ayer. -¿Cómo sabe a dónde vivo? Y .. ¿Por qué vino a verme?.. -tranquila, una cosa a la vez ¿Me puedo sentar? Así le explicó todo en detalle. -si, si como no. Perdón por mí falta de cortesía.- lo conduzco al sillón y le ofrezco si quiere algo de tomar a lo que solo, me solicita un vaso de agua. Joaquín me relato que vio, cuando después que yo fui al baño en la celebración, como ese hombre fue detrás mío y otro tipo que parecía su guardaespaldas, con el. Entonces, el me siguió y espero a una distancia prudente. Ya que observo a ese ser entrar al baño, pero el otro custodiaba la entrada, espero un largo rato por qué no entendia lo que sucedía.. al principio creyó, que yo podía tener algo con ese hombre, por que es un una persona muy influyente y el no perdería su tiempo en alguien que no tuviera algún interés en común con el. Pero al pasar el rato, esperando. Mientras tejía hipótesis en su cabeza... al fin me vio salir, desmayada en los brazos de ese hombre. Y supo que algo no andaba bien, entonces el mismo fue y le dijo a la mujer que llego con Sebastián a la fiesta, que su pareja estaba llendose con otra. Joaquin lo hizo en desesperación para saber que sucedía y efectivamente, entendio, que ese sujeto no andaba bien de la cabeza. Nos siguio hasta mí departamento, por qué el mismo, Sebastián, me trajo con su súbdito y al parecer el me desnudo y me tapo «Aunque esa parte solo la se yo y el mismo diablo». Joaquín espero en su vehículo hasta que el desgraciado se fue y vino a tocar mí puerta.. bueno al parecer se durmió esperando, por qué ya amaneció. No quedo de otra que confiar en alguien más y contarle el acecho, que sufro por parte, de ese hombre desalmado. «Me reserve lo del baño» pero al menos sabe el hostigamiento que vivo a diario. Que ya no soy dueña de mis propias decisiones ni de mí vida en si. Joaquín decidió ayudarme aunque no va ser fácil, por qué el asegura que es un enemigo muy temible. Pero por mí, está dispuesto a correr el riesgo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD