Narra Helen. Hoy es viernes por la noche, sorpresivamente recibo la visita de Fernando, a pesar de estar en la misma empresa nos topábamos muy poco por el gran flujo de trabajo. Lo recibo con los brazos abiertos, no esperaba verlo, Fernando se había convertido en un gran amigo. “Siento mucho haber venido sin avisar, estaba cerca y no pude evitar la tentación de pasar”, dijo Fernando mientras tomaba asiento. “No te preocupes, eres bienvenido a esta casa, eres un buen amigo”, respondí mientras le servía una copa de vino. “Lastima que me veas solo como un amigo porque yo aún siento cosas por ti, cuando te vi todo eso se reavivó, me hiciste sentir increíble con solo verte”, dijo sin parpadear. “Fernando eres muy bueno pero yo no puedo pensar ahora en amor, y además estoy segura que con l

