Cuando me desperté en jueves por la mañana, Jayden ya no estaba en la habitación, lo agradecí, estaba muy vulnerable en el momento en el que vino a ayudarme, en el momento en el que estuvo a mi lado, fue demasiado vulnerable como para reaccionar, como para pensar, como para reaccionar como para pensar en las cosas que podía o no permitirme.
No me podía permitirme que alguien entrara tanto en mi vida como lo estaba haciendo Jayden no era seguro ni para mi ni para él, no era algo seguro que alguien entrara tanto en mi vida, no cuando estaba en riesgo mi mente y mis capacidades mentales estaban empezando a fallar, no sabía si era el calor u otras cosas, pero algo aquí me estaba afectando, fuera lo que sea, no me gusta, me hacía sentir demasiado vulnerable, tonta y frágil.
Y ese era el peor regalo que alguien te podía dar, la fragilidad, la que te daba el amor, esa destruía vidas, hacía que la gente cometiera estupideces, provocaba muertes y no era algo que me fuera a permitir, no me iba a permitir sentir amor, no me iba a dejar que una pizca de amor llenara mi cuerpo, y si para eso debía o tenía que pasar por un mal momento, por lo peor de mi vida, lo haría, me cortaría un brazo antes de que el amor llegara a mi vida.
—Sabes lo que tienes que hacer—me dije a mi misma y me senté en la cama.
Me levante de la cama para ducharme y vestirme con un chándal para estar cómoda. y me acerque a mirar por la ventana, estaba lloviendo. demasiado.
—Parece que hoy es día de lectura y café—susurré.
Me volví a meter en la cama con la intención total de leer, pero me quede dormida.
La noche del jueves llego demasiado rápido, que me pasara prácticamente medio día durmiendo tuvo mucho que ver para que negarlo. Había pasado una mala noche, y aunque ya tuviera muchas sospechas de que todos mis problemas eran cosa de mi mente que me estaba jugando una mala pasada.
Ser muy inteligente tiene cosas muy buenas, eras capaz de ver el mundo de una forma muy critica, pero te provocaba tener que apartarte de la realidad para poder superar el hecho de que todo estaba mal y de que había algo muy malo en las cosas que pasaban en la vida. Y en mi caso, había algo que no recordaba que me hacía no ser totalmente capaz de usar todas mis capacidades.
A las seis de la tarde, estaba en mi cama leyendo cuando la luz se fue, estaba lloviendo una de esas tormentas de invierno que daba bastante miedo, pero no era para nada comparado con las que había en Sydney, las tormentas de Los Ángeles, era de cielo oscuro pero a pesar de la lluvia hacía demasiado calor, cosa que no comprendía.
Baje a la primera planta para ver que estaba pasando.
—¿Por que se ha ido la luz?—les pregunte sorprendida.
Liam que estaba en el sofá con el mando de un videojuego en la mano, estaba con Dalton y Noah jugando, para ser sincera me importaba poco donde estuviera Jayden, Emma o Skyler, solo quería que volviera la luz para poder leer, en paz.
—Hay tormenta—me dijo Noah como si nada, quitándole la importancia del todo al asunto de que la luz se hubiera ido y de que aún no hubiera vuelto.
—¿Cuándo va volver la luz?—pregunte.
Los tres me miraron sin entender nada.
—Es imposible hacer algo para que vuelva y el generador esta sin energía—comento Jayden subiendo del sótano mientras se limpiaba las manos de grasa.
Le mire.
—Quiero luz—me queje.
Jayden me miro sin entender nada.
—Estaba leyendo y no puedo leer sin luz—aclare.
—Coge una linterna—me dijo Dalton y le mire molesta.
—Quizás sea lo mejor para que socialices—comento Jayden y le mire mal.
—Yo estaba muy bien socializando con mi libro—me queje.
Jayden paso su mano por mi pelo y le mire molesta.
—Vamos a pedir unas pizzas y cenar todos en familia mientras hablamos—me dijo Jayden y le mire molesta.
—Voy a avisar a Emma y Skyler—comente Dalton.
Sin dejarme quejarme, Dalton subió al piso de arriba para avisar a Emma y Skyler mientras que Liam se fue a la cocina para llamar a una pizzería y Noah se fue a poner la mesa.
Mire a Jayden, salí del salón yendo a la entrada para no gritar y para decirle lo que pensaba mirando su fea cara.
—Te odio—le dije.
Él me miro tranquilo y se cruzo de brazos.
—No lo haces—me dijo y le mire molesta.
—¿Por que no hay luz?—le pregunte.
—Es una casa vieja, hace mucho que no vive gente aquí por lo que no se revisan las cosas hace mucho, es normal que no vaya bien la luz o otras cosas—comento Jayden.
Le mire.
—¿No estarás haciendo esto para que pase tiempo contigo?—le pregunte y él me miro.
—Si quiero pasar tiempo contigo solo tengo que ir a tu habitación—me dijo y le mire.
No era verdad, no le estaba poniendo tan fácil el estar conmigo, no era posible que le estuviera haciendo tan fácil, el estar conmigo, le odiaba y debíamos estar lejos, por mi bien y él suyo.
—Paso de ti—le dije.
Jayden me miro atento.
—La pizza llega en media hora—comento Liam acercándose a nosotros.
Lo agradecí porque estar a solas con Jayden no era algo que me agradara del todo.
—He preparado una especie de picnic en el salón—comento Noah.
En ese momento Skyler, Emma y Dalton bajaron las escaleras. ¿Por que la gente era tan oportunidad? En ocasiones era de agradecer pero en este momento deseaba con todo mi ser pegarle a Jayden y que todos estuvieran delante lo complicaba todo.
—Vamos—dijo Jayden.
La gente, era estúpida, como si el fuera un líder, nuestro líder, le siguieron y fueron todos al solón, yo me resistí un poco más pero Jayden me arrastro al salón y me sentó en el suelo con los demás.
—¿Vamos a jugar al escondite porque se ha ido la luz?—pregunto Emma y se cogió un puñado de palomitas que rápidamente se las llevo a la boca y se las comió.
—No somos niños—le dije y todos me miraron mal.
—Eres una aburrida—comento Jayden.
Le mire.
—Pues entonces cuéntanos quienes el hombre que te acosa—me dijo Skyler.
Les mire.
—Dejemos de fingir que me creéis—les dije y todos me miraron impresionados—No creéis que nadie me este acosando, es más, creéis que me lo estoy inventando todo como una loca— comente.
—No creo que estés loca—me dijo Emma.
Le mire.
—Pero no me creéis—comente.
Todos me miraron.
—No hay pruebas concretas de nada de lo que cuentas—me dijo Noah y le mire.
—Cállate—le dije molesta.
—Es alguien de su pasado—dijo Liam y le mire.
—Tú calla—le avise a Liam.
—¿Su pasado? Quien puede querer hacer daño a una insoportable chica con gran intelecto pero demasiado insoportable—dijo Dalton sin entender nada.
Le mire molesta ¿Enserio la gente solo veía eso de mi? ¿Solo veía que era una chica intelectual pero inaguantable?
—Soy adoptada—conté.
Todos me miraron impresionados.
—¿Hace cuanto lo sabes?—me pregunto Liam sorprendido.
No estaba segura de que contarlo fuera algo bueno, algo que me dejaría a la vista de todos haciéndome demasiado frágil, me sentía indefensa si hablaba de esto, sabía que había una gran puerta a la vulnerabilidad, pero no sabía que podía pasar si no lo contaba.
—Cuando tuviste cáncer, intente donarte medula y sangre—conté y él me miro—Habitualmente los primos con padres que son hermanos, comparten una parte de cadena de ADN pero nosotros no compartíamos nada—conté.
—Tenías seis años, no podías entender las cosas—comento Liam y le mire.
—No lo entendí directamente—dije y me miro—Mi madre me dijo que no podía donar y yo me enfade—le conté—Luego paso lo que paso—dije.
—¿Qué paso?—me pregunto Dalton interrumpiéndome.
Le mire sin entender nada.
—Eso no importa—dije molesta.
—Claro que importa—me dijo Dalton y le mire impresionada—Lo que fuera que paso ese año, ha hecho que dejes de ser una niña dulce y te volvieras la persona más desagradable del mundo—comento.
Le mire.
—Eres un idiota—le dije.
Dalton me miro, todos me miraron, sin entender nada.
—Nadia—me llamo la atención Jayden y le mire.
—¿Que?—le pregunte molesta.
—No seas gruñona—me dijo y le mire molesta.
—Fui secuestrada—comente y todos me miraron—¿Recordáis el caso de la mujer que estuvo 15 años secuestrada por un hombre ?—les pregunte y todos me miraron.
—¿Cómo lo sabes?—me pregunto Liam pero decidí ignorarle.
Si me hacía esta pregunta era porque sabía la verdad, él sabía que paso en ese año y quizás todo lo demás, por lo que no merecía mis respuestas.
—Ni siquiera habíamos nacido cuando paso—se quejo Emma.
Cerré mis ojos.
—Hubo un caso en los años setenta donde un hombre, un científico que tenía problemas mentales creyó que era el fin del mundo, creía en todo lo conspiranoico, esas cosas que dicen que el area cincuenta y uno existe y que lo de la luna no fue verdad—explique y todos me miraron atentos—Secuestro a cuatro hermanas—dije y todos me miraron en silencio como si estuviera comentando una historia, lo era pero no era algo bonito de contar—Las encerró en un bunker debajo de su casa, donde debían estar esperando a que el mundo se acabara y ellos lo reprobaran—dije.
—¿Por que cuatro hermanas?—pregunto Noah.
—Sus genes, belleza—dije y ellos me miraron—Y su inteligencia—dije.
—Si se juntan entre familia, los niños salen mal—comento Noah y le mire impresionada.
—Si—comente y todos me miraron—A menos que no sean hermanos—comente y todos me miraron—Tenía semen y cadenas de genes de diferentes personas, por las que podía alterar las cadenas de ADN de cualquier niño o bebe—comente.
—Niños modificados—susurro Jayden.
—Quería una nueva civilización en la que todos fueran muy inteligentes y guapos—comente, había leído mil veces el expediente del caso, había intentado muchas veces entender porque una persona haría todo lo que él hizo—Las tuvo 35 años secuestradas, teniendo sexo e hijos con ellas—comente.
—Pero has dicho que fueron 15—dijo Noah, le mire.
—Si—le dije y le mire—Cuando en los noventa, nadie moría, secuestro a una promesa de las matemáticas, una mujer que descifro un teorema muy difícil—dije y ellos me miraron.
—Tú madre—dijo Jayden y le mire.
—Si—dije y cerré los ojos—Era hija de un empresario importante—dije y todos me miraron—No se porque os estoy contando esto—dije molesta.
Todos me miraron.
—Porque nos quieres—dijo Noah y le mire.
—Tampoco os creáis tanto—les avise.
Jayden paso su brazo por mi hombro y le mire sin entender nada.
—Sigue—me dijo.
—Creo que el secuestrar a esa mujer fue una forma de intentar sacar a luz trapos sucios de esa empresa, y para ser sincera no lo entiendo—confesé—He leído mil veces el caso, e leído transcripciones del caso, he leído opiniones de psicólogos, analistas y todo tipo de especialistas—dije.
—¿Y que opinan?—pregunto Jayden.
—Nada—comente y todos me miraron—Opinan que era una persona demasiado metódica como para averiguar algo de que hacía o porque—comento.
—Vale, todo esto me parece bien ¿Pero como nos lleva a ti?—pregunto Skyler.
—La mujer que secuestro y retuvo por 15 años, es mi madre biológica y ese científico es mi padre—conté y todos me miraron—Un día que se quedo sin provisiones, se escapo uno de sus primeros hijas—comenté.
—¿Cuántos hijos tuvo?—pregunto Emma y le mire.
Liam estaba en silencia mirando al suelo sin querer hablar.
—No se—comente y todos me miraron—Se que son bastantes—comente sin saber que decir, no estaba segura de la cantidad de hijos, no estaba segura de nada de lo que había hecho ese hombre por lo que no podía responder—Esa niña salió, y aviso a gente—comente.
—¿Y pillaron al hombre?—me pregunto Emma.
—No—dije.
—Consiguió huir, no se como lo hizo, creo que yo ni nadie lo hizo—les conté, pase mis manos pro mis piernas y cerré los ojos—Mi madre, estaba embarazada de dos meses cuando nos sacaron de ahí, y no quería quedarse conmigo, quería alejarse de todo lo que le recordara a esos años—comente y todos me miraron—Los hijos que tuvo esos quince años se los quedaron las hermanas—dije.
—¿Cómo lo sabes?—me pregunto Liam.
—Mi madre biológica me dio en adopción y mis padres me adoptaron—comente.
—Vale, todo bien pero me parece que estás dando largas para no contar la historia que queremos oír—se quejo Noah y le mire.
—Cállate—le dijo Jayden y le mire impresionada—Esta haciendo un esfuerzo enorme para contar esto así que nadie la va volver a interrumpir o cuestionar—aviso y todos asintieron.
—Mis padres no sabían de mis orígenes, pero lo averiguaron cuando mi padre biológico me secuestro con 7 años—dije y ellos me miraron—No recuerdo nada del tiempo que estuve con él, lo intento, quiero saber que me dijo, que me hizo pero no puedo recordar nada—confesé y ellos me miraron impresionados—Cuando salí, mi abuela me conto toda la verdad, y me dijo que escribiera todo lo que me pasara para no olvidar nada nunca más—conté y ellos me miraron.
—¿Le pillaron?—pregunto Emma.
Jayden la miro mal.
—No—dije y todos me miraron impresionados—Me dejo salir como si nada—comente.
—¿Y lo de la cara quemada?—pregunto Skyler.
—Ni idea, solo lo veo—comente.
Hicieron silencio nadie dijo nada en unos segundos, creo que todos necesitaban asimilar lo que había contado, incluso yo necesitaba entender porque les había contado la historia de mi origen, pero no se porque tenía la sensación de que debía hacerlo.
—Mi padre era un borracho que nos maltrataba a mi y a mi madre—comento Noah y le mire, sin entender nada y enseño una cicatriz en el brazo—Esto es de una vez que me lanzo una botella de cerveza—comento y le mire sorprendida—Se termino muriendo en un accidente de trafico donde iba borracho y mi madre se quedo sola, y tranquila—finalizo.
¿Por que contaba eso?
—Tuve un trastorno alimenticio—comento Skyler y la mire.
—Mi padre nos abandono a mi madre y a mi—dijo Jayden y le mire—Y mi madre se intento suicidar—añadió.
Por eso dormía de forma tan ligera y por eso esperaba a que la gente se durmiera para dormir..
—Ya sabes que pase cáncer—me dijo Liam.
—Vale—dije y les mire—¿Por que me decís esto?—pregunte.
—Tú has contado algo oscuro de tu vida y nosotros hacemos lo mismo, no estás sola y siempre tendrás nuestro apoyo, ahora que sabemos lo tuyo, seremos tu apoyo y lo más adecuado es que tu sepas algo nuestro—dijo Skyler.
La mire impresionada.
—Solo os he contado eso para que me dejéis tranquilas—les dije y todos me miraron—Que os cuente esto, no significa que seamos amigos, no somos amigos, solo somos compañeros de casa—comente.
—Nadia—me llamo Liam y le mire.
—No somos amigos y no lo seremos nunca, yo no tengo amigos y mucho menos tengo tiempo para el amor—dije y me levante.
Todos me miraron impresionados.
—Agradezco este rato agradable y que me contarais vuestros secretos pero creo que mejor me voy—dije.
Y en ese momento volvió la luz.
—Justo a tiempo—me dijo antes de subir a mi habitación.