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1728 Words
Mire al techo. No recordaba como había llegado exactamente al la cama pero estaba en mi cama, y era demasiado cómodo. Me gire en la cama, para mirar el despertador que marcaba que era Martes, y eran las seis de la mañana. Me levante de la cama y pase mis manos por mi pelo, mire a mi habitación para ver que había un bulto en mi sofá, me acerque a mi maleta donde estaba mi bate, era uno que me regalo mi padre para que hiciera deporte pero lo termine usando de arma. Lo agarre con fuerza entre mis manos y me acerque al bulto para golpearlo. —¿Quién mierdas eres?—le pregunte antes de pegarle. Podría ser muchas cosas pero no era idiota, y no iba pegar a alguien que podía ser alguien de la casa, que tampoco me importaría golpear pero no me apetecía tener problemas con la gente con la que convivía principalmente porque podrían matarme mientras dormía. —Cálmate—dijo Jayden y se destapo, dejando ver su fea cara, deje el bate en uno de los sillones y le mire. —¿Qué haces aquí?—le pregunte molesta. —Debería estar vigilando pero me he quedado dormido—confeso y le mire. —¿Vigilando que?—le pregunte. Le mire. —Que no aparezca el hombre que te acosa—comento. Me senté en el sofá en el que él estaba tumbado y le mire. —Gracias—le dije. Él paso su mano por su pelo y me miro, me di cuenta que estaba sin camiseta y le mire. —¿Estás desnudo?—le pregunte molesta. Él me miro y miro su pecho. —Solo estoy sin camiseta, para dormir más cómodo—me dijo y le mire. —No deberías dormir supuestamente—le reclame y él me miro. —Ya, pero bueno—me dijo y le mire. Jayden cerro los ojos, y paso su mano por su cara pensativa, y por lo que se notaba estaba bastante cansado. —¿Cómo he llegado hasta aquí?—le pregunte. Jayden se sentó en el sofá y le mire. Jamás le había visto sin camiseta y eso que he tenido muchas oportunidades, y me di cuenta de que tenía algunas cicatrices en el estomago, no sabía si eran de operaciones o de otras cosas pero llamaban bastante la atención. —No te acuerdas—dijo. Le mire medio molesta porque estaba claro que no recordaba nada de lo que había pasado, sino no lo hubiera preguntado sino no estaría aquí preguntando. —Cuando nos juntamos en el pasillo, te desmayaste—me dijo y le mire impresionada—Mira, no se que te paso, pero no te despertabas y la enfermera dijo que te habías sobre cargado y no podías con más cosas por lo que tu cuerpo se había desconectado—comento. Le mire. —No ha podido pasar eso, porque es martes—me queje. Jayden me miro tranquilo. —Mira, no se, solo se que llevas desde ayer sin despertar—comento él y mire al suelo. No voy a negar que me había pasado más veces, era como que mi cabeza se saturaba y me pasaba muchas horas durmiendo pero al no reaccionar, parecía incluso que estaba en coma o desmatada porque era algo que me pasaba de repente. —Tengo hambre—dije cambiando de tema. —Creo que es por pasar muchas horas dormida—dijo él y le mire. —¿Vas a darme de comer?—le pregunte molesta. Él me miro y se levanto sin dudarlo, para coger su camiseta del suelo y ponérselo, vi que estaba en pantalón corto, cosa que no me extrañaba porque hacía calor pero lo que me llamo la atención era que tenía calcetines puestos. —¿Por que llevas calcetines?—le pregunte. Jayden me miro y luego miro sus pies, sin dudarlo se acerco a mi y coloco sus manos a cada lado mío haciendo que quedara medio tumbado encima mío, le mire sin entender nada pero el se dedico a quedarse así demasiado cerca de mi, haciendo que nuestros cuerpos estuvieran muy cerca. —Actúas como mi novia, dándome ordenes y demás pero no me das lo mejor de tener pareja—me dijo y le mire sin entender nada. —No somos parea—le dije y él me miro. —¿No?—me pregunto divertido. —Claro que no—dije y le golpee en el hombro. Me miro serio, y se acerco más a mi, haciendo que nuestras narices se rozaran. —Para—le dije apretando mis dientes. —¿Tanto te incomoda?—me pregunto y le mire. —No pero no veo que haces—me queje. Jayden me miro sin decir nada analizando todos mis gestos. Notaba su respiración en mis labios, y no me estaban dando ganas de pegarle sino de besarle, y era algo que no me hacía gracia porque no podía gustarme las cosas que odiaba. —Para—le pedí y él me miro. —¿Por que debería hacerlo?—me pregunto y le mire—No te gusto, por lo que no tienes nada de que preocuparte, no vas a besarme por muy cerca que este—me aclaro acercándose más a mi. Al acercarse tuvo que moverse un poco para que nuestras narices no chocaran pero se rozaron, y teníamos nuestras narices muy cerca, pero no solo estás sino que a nada que me moviera nuestros labios chocarían, pero aún así estando tan cerca, no estaba dejando todo su peso sobre mi sino que se aguantaba en sus brazos. —Me vas a volver loca—susurre. Cerré mis ojos, no quería tener que luchar con esto, con la presión en mi pecho que me daba ganas de besarle, pero no iba ha hacerlo, no porque quisiera, claro que quería ya que si no quisiera hacerlo, no lo sentiría pero no lo iba ha hacer por la sencilla razón de que eso le daría poder a mi. —Tú ya me vuelves loco—comento él. Le mire, sabía que solo había una forma de terminar esta situación e irme a comer antes de que mi estomago se empezara a comer a si mismo. Le bese. Al principio Jayden se quedo sorprendido pero rápidamente movió sus labios al mismo ritmo que yo movía mis labios. y con tranquilidad bajos sus manos a mi cintura, para agarrarla. Moví mis piernas con la intención de que él se moviera pensando que estaba incomodo pero para que pudiera entenderlo más, intensifique el beso, me abrace a su cuello y me pegue a su cuerpo. Puede que no hubiera tenido parejas ni hubiera dado muchos besos pero sabía como funcionaban las cosas, ver películas, series y leer daban demasiada cultura. Él noto mi incomodidad y con un simple movimiento, hizo que giramos quedándose el tumbado en el sofá, y yo encima de él agarrada a él mientras me abrazaba por la cintura. Puse mis manos en su pecho haciendo algo de fuerza para separarme del todo de él, haciendo que dejara de abrazarme, y me mirara sin entender nada. —¿Qué has sido esto?—me pregunto sorprendido. Le di un leve golpe en el pecho y me levante de encima de él. Jayden me miro sin levantarse del sofá. —Me voy a desayunar—le dije tranquila. —Nadia—me dijo y le mire—¿Podemos hablar de lo que has hecho?—me pregunto. Le mire mientras me retocaba la coleta que se había despeinado un poco por estar tumbada. —No—le dije y él me miro sorprendido—No hay nada de que hablar, te he besado para salir de debajo tuyo, y ha funcionado, ahora me voy a desayunar—le dije. Sin dudarlo, camine hacía la cocina sin ser seguida por nadie porque no había nada de lo que hablar, no había nada que decir porque no había significado absolutamente nada ese beso, era una simple mancha en nuestra relación para nada de amistad. Al llegar a la cocina me encontré a Dalton y Liam, los dos estaban haciendo el desayuno pero era la cosa más tensa que había visto en mi vida, no sabía que había podido pasar pero no me interesaba averiguarlo. —Buenos días—les salude. Solo lo hice por amabilidad, y porque estaban haciendo el desayuno, haciendo que me dejaran sin desayuno si no era amable. Me senté en la barra y me estire haciendo que todos mis huesos sonaran para estar más cómoda. —Hola —me saludo Dalton y se acerco a mi para darme un plato de tortitas que dejo delante de mi y beso mi mejilla. Sin dudarlo me separe e él con brusquedad. Dalton y Liam me miraron sorprendidos. — Se que no eres mi amigo realmente—le dije, y él me miro sorprendido—Se que estáis fingiendo porque mi padre os paga, así que dejemos todos de fingir—le dije y corte un trozo de tortitas para meterme un trozo en la boca. —Wow—dijo Liam y le mire—¿Desde cuando lo sabes?—me pregunto. —Desde que llegamos a aquí—dije y comí otro trozo de tortitas—Os escuche hablar—aclare y comí otro trozo de tortita. —No importa—dijo Liam y le mire. —¿Cómo que no importa?—se quejo Dalton y le mire—Nadia, debemos hablar del tema—dijo y le mire. —Debo ir a vestirme—le dije tranquila. Dalton me miro sin entender nada. —No me importa lo que hagáis pero dejarme en paz, he venido a ser la mejor y no quiero falsedad en mi vida, así que nos haremos las cosas más fáciles y nos dejamos en paz los dos y así todos felices—le dije. Él me miro sin saber donde meterse. —Puedes decírselo a las otras dos—le dije. Sin dudarlo me levante y me fui a mi habitación donde esperaba que ya no estuviera Jayden y por suerte ya no estaba. Cerré la puerta y respire hondo. —Menudo viaje estoy teniendo—susurré.
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