Narra Carl:
Allí me quedé, cuando salió corriendo...
Mi corazón se rompió.
¿A dónde habrá ido? ¿estará bien?
- Estúpido, estúpido, estúpido - me dije mientras golpeaba mi frente enfadado por lo que hice.
- Si sabías que ocurriría algo como eso ¿Para que lo haces inutil? - me replicó mi subconsciente.
Ahora no me hablará, no me dirijirá la palabra, me replique frustrado.
Narra Megan:
Corría, solo corría. Sin rumbo alguno, sin destino ninguno.
Me alejaba de Alexandría, de Carl, de todos…
···
Me detuve cuando sentía que el aire ya no llegaba a mis pulmones. Cuando recupere el aire miré a mi alrededor
- ¿Tanto he corrido? - me pregunté, estaba en el bosque, cerca de mi barrio.
- Pues sí, Princesa - dijo alguien. No veía al sujeto, me puse en guardia. Mire hacia todos lados…
- ¿Don? - dije cuando ví al sujeto. Lágrimas caían por mis mejillas hasta mi cuello mientras lo veía.
No puede ser, yo lo mate... yo acabé con él...
- Megan - dijo sonriente.
Su voz, seguía enamorándome; sus ojos, estaban más brillantes que nunca. Ya no había sangre, no había despedidas. Él no estaba aquí, era imposible.