Proteger a Kaleia o protegernos de Kaleia

1005 Words
Proteger a Kaleia o protegernos de Kaleia —¿Qué pasa, alfa? ¿Por qué estás así? Estás pálido, de pronto, pareces un muerto —hay tensión en el despacho. —El rey Lucien vendrá mañana a la manada, debemos organizarnos —el beta también se paraliza y se pone blanco y comienza a sudar frío. —No puede ser, otra vez no, su ataque la última vez nos dejó destrozados, casi extintos —se pone nervioso, debemos organizarnos pronto, no debemos permitir que nos destruyan. —Kaleia, ella es la que debe recibir más protección, debemos protegerla a ella, más que a nadie —El alfa también está inquieto, temeroso. —Ese maldito mató a mi padre, aún lo recuerdo, no me puedo olvidar, es como si hubiera pasado ayer, malditos, vinieron por la cabeza de todos. Organiza la reunión urgente, quiero a todos aquí y llama al jefe de seguridad, lo necesitamos también.Yo llamo al hechicero. El alfa se aparta, se acerca a la ventana para hablar más tranquilo, toma su celular y llama al hechicero mayor. —¿Estás aún con Kaleia? —Sí, alfa, ¿qué sucede? En voz, se nota que estás preocupado —el hechicero se da cuenta de que algo está sucediendo. —Mañana viene el rey Lucien a la manada y me temo que sea una trampa y cuando estén aquí adentro nos ataquen y se lleven a Kaleia. —Alfa, tranquilo, estando todos nosotros aquí, ellos no se la podrán llevar, déjame a mí que yo organizo la protección de la princesa. —Hechicero, la dejo en tus manos; yo no voy a poder ayudarte, debo recibirlos y controlar que nada suceda. —Despreocúpate que yo me arreglo, hoy justo estamos todos aquí, cuelgo contigo y les hablo. —Gracias, hechicero —se saludan y cortan. —Bueno, tienen un descanso a medias. Vengan mientras toman un refrigerio; necesito contarles algo muy importante. Ustedes recuerdan el último ataque que recibimos. —Sí, hechicero, ¿por qué preguntas? —la cara de preocupación de todos era evidente. —Bueno, mañana ese rey con su séquito vendrá para la manada. Ellos comienzan a murmurar entre ellos. Kaleia los observa preocupada. —¿Qué sucede, hechicero? Porque todos tienen cara de preocupación —ella se pone impaciente, no entiende qué sucede. —Pasa, Kaleia, que antes que tú nacieras, nos atacaron los vampiros y casi destruyen a toda la manada. No solo la nuestra, sino también las manadas cercanas, por eso nos unimos todos aquí, para protegernos de esos malditos. Y como todos saben, ellos vienen por Kaleia, así que mañana debemos estar todos aquí y cuidar de la princesa. —Yo me encargo personalmente de estar protegiéndola; ustedes deben frenar los ataques antes que lleguen a nosotros. Yo doy mi vida, por la princesa y no voy a permitir que te lleven; antes pasarán por mi cadáver —el hechicero se levanta y jura con las manos en su pecho que la va a proteger con su vida, luego el resto se pone de pie y también juran, con sus manos en el pecho que la van a proteger. A Kaleia se le caen las lágrimas; no se esperaba una fidelidad así, de parte de ellos. —Gracias, no me esperaba este respeto y fidelidad hacia mí, muchas gracias. Cuando nota Noah que se emociona, la abraza fuerte, respira su perfume y cuando la tiene en sus brazos, siente una corriente recorrer todo su cuerpo. Luego todos se suman a ese abrazo. El hechicero mayor ya había notado en Noah, el hechicero menor, un cierto interés en ella, pero no le dio mucha importancia, por la diferencia de edad, pero cada día se va notando más el enamoramiento de él hacia ella. Luego del abrazo —Gracias a todos por su cariño. Hechicero, podemos probar, hacer un simulacro de ataque, así yo puedo probar mis fuerzas por si nos atacan mañana, así podemos saber si domino mis poderes. El hechicero lo piensa, está dudando si probar o no. —Es solo un simulacro, nada más —Kaleia junta sus manos en forma de súplica y todos la apoyan. Todos esperaban ver si su entrenamiento estaba dando resultados. —Está bien, todos trataremos de atacarte y veremos cómo te defiendes y ustedes, ojo con lastimarla, solo hacen que la vayan a atacar, nada más; si la niña recibe un rasguño, ustedes recibirán una herida, quedó claro. Kaleia, tú permanece en el centro del campo; nosotros atacaremos de cualquier frente, a ver si tus reflejos y poder están bien. —Perfecto, así será, yo despacio me defenderé. Así hicieron; ellos intentaban llegar hasta ella, pero Kaleia los derribaba. Comenzó como un juego, pero cuando comenzaron a llegar hasta ella, su poder se potenció y no lo pudo controlar; era como si las fuerzas se apoderaran de ella, se puso blanca y comenzó a elevarse. Los hechiceros volaron por los aires; se tuvieron que cubrir porque ella les arrojaba palos, espadas, cuchillos; todos los elementos que estuvieron a su alcance se los arrojó. Cuando vio que no la atacaban —"¡Vengan, cobardes!" —gritó y golpeó fuerte con el puño en el suelo, que provocó un pequeño sismo. Ahí reaccionó que se descontroló, comenzó a volver en sí y cuando mira alrededor, todos estaban protegiéndose de ella y sus ataques. Ella comienza a reírse al verlos a todos protegiéndose y cuando comienzan a salir, se preocupa porque algunos recibieron fuertes golpes. —Perdón, perdón, no era mi intención lastimarlos. —¿Hechicero cómo era? Proteger a Kaleia o protegernos de Kaleia —dijo Noah al verla tan acongojada y sintiéndose culpable, para hacer que ella se riera, todos comienzan a reírse y ella sonreía con lágrimas. El alfa está reunido con todos los jefes para organizar la protección de la manada, cuando la tierra se sacudió; rápidamente llama al hechicero. —¿Qué fue eso? ¿Cómo está Kaleia? —esta sobresaltado, preocupado, pensando que ya los están atacando.
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