Es que no quiero usar mis poderes Matius se termina de cambiar, se prepara para ir a conocer a la princesa se acerca a la habitación de Odelia. —Príncipe —saludan los guardias y le abren la puerta; él pasa y se dirige hacia la cama. —Ella es la famosa hechicera, porque la que tanto esperaste —se acerca y al verla se sorprende de su belleza, queda impactado por Odelia —Es preciosa, papá, tiene el rostro como una verdadera princesa, una diosa del Olimpo. Mientras ellos hablan, Odelia se comienza a mover y se está por despertar. Cuando lo hace, fue el momento preciso; cuando Matius estaba por tocar su mejilla, ella se sobresalta al verlo, luego abre y cierra los ojos y se los frota, pensando que aún está soñando. —Calma, despacio, que te puedes lastimar tus hermosos ojos —Matius le toma

